Cortez the Killer

22 may, 2011 por



Cortez the Killer quiere decir ‘Cortés el Asesino’. Ese es el título de una canción del músico de origen canadiense Neil Young, nacido en 1945, uno de los más influyentes artistas de cuantos continúan aun hoy convirtiendo a la música popular, concretamente al rock, en una poderosa máquina creativa y de comunicación. Cortez the Killer formaba parte de la cara B del disco de larga duración Zuma, aparecido cuando Young estaba a punto de cumplir 30 años.

Zuma es uno de los muchos LP’s de Neil Young que ha contado con la participación de la banda Crazy Horse, que tan a menudo acompaña sus giras y le aporta su excelencia en numerosas grabaciones. Cortez… es una de las canciones digamos largas del músico norteamericano: tiene una duración de siete minutos y medio.

Neil Young con Crazy Horse en Zuma:

Neil Young: guitarra y voces.

Frank Sampedro: guitarra rítmica.

Billy Talbot: bajo y voces.

Ralph Molina: percusión y voces.]

 

Al parecer, Young escribió esta canción cuando era un alumno de high school, tras conocer el asunto central de lo que sería su letra en sus clases de Historia, aunque en alguna ocasión él mismo ha dejado dicho que la compuso precisamente durante un molesto episodio de la llamada venganza de Moctezuma, una dolorosa clase de diarrea.

La pieza fue censurada en España precisamente en el año de la muerte del general Francisco Franco, el dictador que había creado como parte de su política represora todo un aparato destinado a evitar lo que entendía por “contaminación cultural” (el entrecomillado es nuestro) de sus súbditos, que no ciudadanos. Ese año 1975 se prohibió su difusión radiofónica, aunque el disco Zuma siguió conteniendo el tema si bien rebautizado como Cortez, Cortez.

Pero ¿qué decía la letra de Cortez the Killer? Una letra que, por cierto, no comienza hasta que el tema lleva transcurridos 3 minutos y 23 segundos en los que la banda se muestra inquietantemente gobernada por la electrizante guitarra eléctrica de Young.

He came dancing across the water

With his galleons and guns

Looking for the new world

In that palace in the sun.

On the shore lay montezuma

With his coca leaves and pearls

In his halls he often wondered

With the secrets of the worlds.

And his subjects gathered round him

Like the leaves around a tree

In their clothes of many colors

For the angry gods to see.

And the women all were beautiful

And the men stood straight and strong

They offered life in sacrifice

So that others could go on.

Hate was just a legend

And war was never known

The people worked together

And they lifted many stones.

They carried them to the flatlands

And they died along the way

But they built up with their bare hands

What we still cant do today.

And I know shes living there

And she loves me to this day

I still cant remember when

Or how I lost my way.

He came dancing across the water

Cortez, cortez

What a killer.

 

Él llegó balanceándose a través del mar

con sus galeones y sus cañones

Buscando el nuevo mundo

en ese palacio, en el sol.

En la orilla yace Moctezuma

con sus perlas y sus hojas de coca

En sus monumentos él quedó maravillado

con los secretos del mundo.

Y sus súbditos reunidos a su alrededor

como las hojas alrededor del árbol

en sus vestidos multicolores

para ser vistos por sus furiosos dioses.

Y todas las mujeres eran preciosas

y los fuertes hombres erguidos y fuertes

Ellos ofrecían su vida en sacrificio

para que otros pudieron continuar.

El odio fue sólo una leyenda

y de la guerra nunca se supo

La gente trabajaba conjuntamente

y ellos levantaron muchas rocas.

Ellos las llevaron a las llanuras

y murieron en el camino

pero construyeron con sus desnudas manos

lo que nosotros todavía hoy no podemos hacer.

Y yo sé que ella está viviendo allí

y ella me ama hasta ese día

Yo todavía no puedo recordar cuándo

o cómo perdí mi camino.

Él vino balanceándose a través del mar

Cortés, Cortés

Vaya un asesino.

La canción pretende colocar dos mundos contrapuestos frente a frente. El despiadado mundo de los europeos conquistadores y zafios, dañinos e inconmovibles. Y el de los indígenas ajenos al mundanal ruido de la civilización belicosa que viene en pos de su riqueza para obtenerla a sangre y fuego.

Por un lado, el de la Corona de Castilla y sus exploradores, evangelizadores y sobre todo conquistadores, en este caso el representado por la empresa de un hidalgo nacido en la extremeña localidad pacense de Medellín en 1485, Hernán Cortés; y, por otro, el de las culturas mesoamericanas que a principios del siglo XVI tienen en el Imperio azteca a su máximo y esplendoroso poder dominador.

Sí, la canción de Neil Young presenta dos protagonistas reconocibles, dos personajes históricos: Hernán Cortés y Moctezuma II. El conquistador español y el huey tlatoani de los mexicas (habitualmente denominados aztecas) Moctezuma Xocoyotzin, gobernante desde 1502 y nacido en 1466.

Ahora bien, conviene decir que Cortez the Killer es cuando menos un apresurado acercamiento a un periodo fundamental en la historia de América. Un apresurado e incompetente acercamiento. El de alguien mal informado. El de una persona sin los conocimientos suficientes para digerir los procesos siempre complejos del devenir histórico.

Ni Moctezuma podía estar, debido a su alta dignidad, en la orilla cuando Cortés llegó a las costas del territorio sobre el que ejercía su poder; ni podía mascar coca dado que no es que sea precisamente algo que se de o se diera mucho (ni poco) en Mesoamérica; ni los habitantes del Imperio se ofrecían a los dioses, pues más bien los que eran sacrificados, por tanto imaginamos que sin su consentimiento, eran tanto los prisioneros de guerra como quienes eran donados en concepto de tributo por aquellos pueblos sometidos a vasallaje por los poderosos mexicas-aztecas. Y ni mucho menos se puede afirmar para resaltar la supuesta maldad intrínseca del conquistador extremeño que el odio fue(ra) sólo una leyenda y de la guerra nunca se supo[supiera] en el belicoso mundo de los guerreros aztecas.

Pero eso sí, pese a todo, pese a ser una lunática manera de cantar las supuestas bonhomías de pueblos tan despiadados como sus conquistadores, Cortez the Killer es una canción fantástica. En todos los sentidos.

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3 Comentarios

  1. Sin duda uno de mis músico preferidos. Una canción extraordinaria con una magnífica contextualización. Sabéis que sigue grabando y actuando (hace unas semanas en Chicago). Gracias.

    • Coincido contigo, Antonio. Neil es la demostración evidente de auqel diciho de que los viejos rockeros nunca mueren. Ahora, como historiador…

  2. Arturo

    El tema musicalmente es muy potente pero Neil ignora por completo lo q fue la emPresa cortesiana, liberadora de muchos pueblos q estaban subyugados y esclavizados por los mexicas-aztecas.

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