El misterio de la IX legión Hispana (I)

30 nov, 2011 por



La historia y el pasado están plagados de misterios y de leyendas que abarcan todo aquello que la ciencia histórica desconoce o de lo que no ha sabido dar explicación. El misterio también envuelve con su poderosa aureola la historia de Roma, la época en la que un gran imperio y sus legiones dominaban todos los territorios ribereños del Mediterráneo y proveía al mundo moderno de la base cultural y política que forma su armazón actual.

Y es acerca de una de estas legiones, y más en concreto de la IX Hispana, sobre la que se cierne uno de los misterios, y cómo no, una de las leyendas más duradera de la historia militar romana: el enigma de su desaparición. Sí, como lo leen, la desaparición de una unidad completa del ejército romano. Un misterio sobre el cual los historiadores no han podido dar una explicación concluyente.

De la IX Hispana disponemos de información, más o menos certera, acerca de su creación en la primera mitad del siglo I a.C. y de su evolución hasta las últimas noticias seguras que poseemos de ella, que algunos sitúan en los años 107 o 108 d.C.; durante los primeros años del gobierno del emperador Adriano; en la década de los años 20, 30 o incluso 40 del siglo II y otros, los más atrevidos, cerca del año 161 d.C.

Sin embargo, en un momento u otro nuestra información sobre la legión IX Hispana desaparece, siendo la fecha límite para ello el año 162 d.C, en el cual se erigió en Roma una inscripción que enumera, en orden geográfico, las legiones romanas existentes en ese momento (inicios del reinado de Marco Aurelio), y en cuyo listado no aparece la IX Hispana. Una inequívoca indicación de que la legión había sido o bien disuelta o bien destruida antes de esa fecha.

Veamos, pues, en un breve recorrido histórico, cuál fue la historia de la legión IX Hispana, cuál es el misterio de su desaparición y qué leyendas surgieron a raíz de ésta.

 

 

La creación de la legión IX Hispana y sus primeros años

La legión IX Hispana tiene su origen, como en el caso de la mayoría de las legiones que estuvieron en activo en época imperial, en el periodo de guerras civiles que fueron causa del final de la República romana.

Parece que la IX Hispanadesciende de la legión IX, una de las unidades que integró el ejército con el cual Julio César llevó a cabo su famosa conquista de las Galias entre los años 58 y 51 a.C., aunque esta filiación no se ha podido confirmar documentalmente. La IX sirvió, más tarde, en las campañas militares que en época del emperador Augusto llevaron al sometimiento, por parte de Roma, del territorio noroccidental de la península Ibérica (29-19 a.C.) habitado por cántabros y astures.

La finalización de estas operaciones militares en el año 19 a.C. comportó la marcha de la legión IX hacia un destino fronterizo, en Panonia (provincia romana que incluía territorios de las actuales Hungría, Austria, Croacia, Serbia, Eslovenia, Eslovaquia y Bosnia-Herzegovina). De su estancia en el Danubio destaca la participación de la IX en el amotinamiento de tres legiones estacionadas allí tras el ascenso al trono del emperador Tiberio en el año 14 d.C.

En el año 20 d.C., la IX Hispanafue transferida a la provincia de África como refuerzo de la legión III Augusta para reforzar el contingente militar romano allí presente durante la rebelión del númida Tacfarinas (20-24 d.C.). Su estancia se prolongó hasta el año 24 d.C., tras lo cual regresó a la provincia de Panonia.

 

Los títulos y el emblema de la legión IX

La legión IX dispuso de diversos títulos a lo largo de su historia. Así sabemos, a través de diferentes inscripciones y noticias, que esta unidad tuvo el epíteto de IX Triumphalis derivado, seguramente, de su participación en un triunfo militar celebrado en Roma por Julio Cesar en el año 46 a.C. Esta designación fue sustituida más tarde por el título de IX Macedónica, debido, posiblemente, a la intervención de la unidad en la batalla de Farsalia en el año 48 a.C. o en la de Filipos en el 42 a.C.

Fue durante su estancia en Hispania cuando la legión IX adoptó el título de Hispaniensis (‘estacionada en Hispania’), designación que fue alterada por la de IX Hispana (‘oriunda de Hispania’) muy probablemente tras su marcha de esta provincia hacia Panonia.

Por lo que respecta al emblema de la legión, aunque no poseemos ninguna evidencia acerca de cuál pudo ser el distintivo utilizado por la IX Hispana, es posible que éste fuera el del toro, un animal asociado con la diosa Venus, el ancestro legendario de los Julios, el linaje al que pertenecía Julio César, el fundador de la legión.

 

La conquista de Britania

La legión IX abandonó de nuevo la provincia de Panonia hacia el año 42-43 d.C. para unirse a las fuerzas que el emperador Claudio estaba reuniendo con el objetivo de iniciar la conquista de Britania. El mando de este ejército de invasión fue concedido a Aulo Plautio, hasta entonces gobernador de la provincia de Panonia, el cual se dirigió a su nuevo destino militar acompañado de la legión IX.

La campaña de conquista no supuso un gran reto para las tropas romanas si tenemos en cuenta que, como parece, su objetivo no era apoderarse de toda la isla sino, más bien, acabar con el poderío de la tribu de los trinovantes, situada en la costa oriental britana, cuya actividad antirromana llegó a amenazar, incluso, el territorio romano continental. La IX Hispana fue una de las cuatro legiones, junto a la II Augusta, la XIV Gemina y la XX Valeria Victrix, que participó en esta primera fase de la conquista de Britania actuando, también, en las subsiguientes campañas de consolidación y ampliación del dominio romano.

En el año 60 d.C., el poder romano en Britania sufrió un importante revés con la rebelión de la reina Boudica (60-61 d.C.), alzamiento provocado, entre otras razones, por la pésima gestión de la administración romana en la isla. Boudica era la viuda de Prasutago, rey de la tribu britana de los icenos, pueblo aliado de los romanos. Al morir su esposo sin descendencia masculina, los romanos se negaron a reconocer los derechos de su viuda y de sus hijas al trono iceno. El despiadado trato recibido por ellas llevó a Boudica a rebelarse contra el poder romano, insurrección a la que se sumaron tribus vecinas como la de los trinovantes.

La legión IX Hispana fue la primera que luchó contra los rebeldes britanos, enfrentamiento en el que sufrió fuertes bajas, llegando a perder hasta 2.000 hombres, tras lo cual tuvo que retirarse a su campamento base en Lincoln (Lindum). Los rebeldes fueron finalmente derrotados por las fuerzas romanas cerca de la ciudad de Londres (Londinium), tras lo cual la provincia fue nuevamente pacificada. Las bajas sufridas porla IX Hispana acabaron siendo reemplazadas con soldados provenientes de las guarniciones establecidas en las provincias germanas.

Todas las legiones estacionadas en Britania se vieron afectadas por el enfrentamiento militar que siguió a la muerte de Nerón en el año 68 d.C. Cuatro fueron los emperadores que se sucedieron en Roma en menos de un año (Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano). Las tres legiones estacionadas en aquellos momentos en Britania contribuyeron con contingentes o vexilaciones al ejército reunido por Vitelio para enfrentarse primero a Otón, su rival en Italia, y más tarde a Vespasiano. Fue éste último el que acabó imponiéndose a los otros candidatos, tras lo cual resultó nombrado nuevo emperador en el año 69 d.C.

Durante el periodo de gobierno de Vespasiano (69-79 d.C.), la IX Hispanaparticipó, junto al resto de las legiones establecidas en Britania, en el nuevo avance de la conquista en el norte y el oeste de la isla que permitió a las fuerzas romanas someter los territorios de Gales y parte de Escocia, aunque ésta última tan solo temporalmente. Esta actividad militar obligó a modificar el emplazamiento de la legión IX Hispana, que hacia el año 70 d.C. abandonó su campamento base en Lincoln por el de York (Eburacum).

Sin embargo, parece que el interés por Britania decayó durante los reinados de sus hijos Tito (79-81 d.C.) y Domiciano (81-96 d.C.), al prevalecer en aquellos momentos la defensa y consolidación de la frontera del Rin. Para ello, ya en el año 83 d.C., el emperador Domiciano reclamó importantes contingentes de la legión IX Hispana para luchar en Germania contra los catos, a los que venció en ese mismo año. Contribución a la que se sumaron nuevas vexilaciones que, un poco más tarde, las unidades legionarias estacionadas en Britania tuvieron que suministrar para hacer frente a la constante amenaza en las fronteras del Rin y del Danubio, un movimiento éste que incluyó el traslado de la legión II Adiutrix de Britania en el año 87 d.C.

La última noticia que poseemos de la presencia de la IX Hispana en Britania es del año 107-108. Ésta no es otra que una inscripción hallada en York, que nos informa de la participación de la legión en la reconstrucción de una de las puertas del campamento en el que estaba asentada.

 

El misterio del final de la IX Hispana

Es a partir de esta fecha que disminuyen, en gran medida, los testimonios que poseemos de la existencia de la IX Hispana, lo que nos impide disponer de información histórica precisa sobre la legión. Solo algunos datos dispersos nos indican que la unidad subsistió algunos años más, aunque no podamos establecer con certeza cuál fue su final. A esto se suma el hecho de que la IX Hispana no aparece citada en la inscripción del año 162 citada anteriormente (ILS 2288; CIL VI 3492, A, B.) en la cual se enumeraban, en orden geográfico, las 28 legiones en activo en esos momentos.

La desaparición de la IX Hispana de los registros históricos ha generado un vivo interés tanto en el mundo académico, deseoso de situar en un marco histórico el fin de la legión, como en escritores y, más recientemente, en la industria del cine, que han hallado en este “misterio britano” una fuente de inspiración en la que centrar su ánimo creativo en busca de un final épico para la legión perdida.

Águila de bronce hallada en las excavaciones arqueológicas en la ciudad de Silchester.

De esta forma, ya a principios del siglo XX, el historiador y arqueólogo británico Francis J. Haverfield avanzó la idea de que la legión IX Hispana podría haber sido destruida o disuelta tras algún desastre militar acaecido en el norte de Britania o incluso en Escocia ( F. J. Haverfield, The Roman Ocupation of Britain, Oxford, 1924.). Esta idea fue posteriormente desarrollada por la escritora Rosemary Sutcliff en la novela que escribió sobre el tema (El Águila de la novena legión, 1954).

La inspiración de Sutcliff a la hora de escribir la obra fue el descubrimiento, en el siglo XIX, de un águila de bronce en las excavaciones arqueológicas en la ciudad de Silchester. Un poco más tarde, en el año 1955, el arqueólogo e historiador Ian Richmond defendió la idea de que la IX legión Hispana fuera disuelta por Adriano durante su visita a la provincia britana en el año 122 tras haber sufrido la unidad diversas derrotas.

Es, sin duda alguna, la versión de Rosemary Sutcliff de la destrucción de la IX Hispana en su marcha hacia el norte de Britania la que ha quedado grabada en la imaginación popular como un hecho histórico contrastado. Veamos, pues, lo que la historia puede decir acerca de ello.

Puedes ver el desenlace en El misterio de la IX legión Hispana (segunda parte).

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7 Comentarios

  1. Aitor Perez

    Buenas noches:
    A raiz del estreno de Lalegion del aguila, lei que parece que fue disuelta o renombrada en el comtinenre tras ser desplazada de Britania al mismo.

    Un saludo.

  2. Buenas tardes:
    Perdón por el comentario anterior, ejemplo de que las prisas y el IPad no son buenas consejeras. Me refería a que cuando se estrenó Le legión del águila, en primavera pasada, leí una critica bastante solida. En ella, se exponía que el misterio no era tal, ya que según bibliografía aportada por el autor (no me acuerdo de ella, la verdad) la IX fue trasladada al continente y aquí, o fue rebautizada o disuelta.

    Un saludo a todos.

    posdata: Espero no haber reventado la segunda parte, pero me emocione con el artículo.

    • Jorge Pisa

      Hola Aitor,

      En verdad es muy probable que la IX hispana fuera trasladada al continente y que allí perdamos la pista de ella. Por lo que se le han buscado diversos posibles finales. Si no me equivoco, aún no ha aparecido ninguna información/documentación histórica que nos aclare que pasó con ella. De ahí que la leyenda y el misterio se hayan apoderado de su final!! Lástima que no recuerdes la crítica y la bibliografía a la que haces referencia!!

      Un saludo,

  3. Belen

    Felicidades por tus libros!
    No solo para amantes de la historia, también para aficionados como yo.
    Entiendo que cnoceis el punto de encuentro que se ha creado en FB para los que nos gusta la historia.
    Os invito a vistarlo.
    Un saludo,
    https://www.facebook.com/brevehistoria

    • Gracias, Belén.
      Como para no conocerlo. El punto de encuentro, digo. Quien te contesta es el director de esa necesaria colección, y algunos de sus autores lo son también de esta revista que es Anatomía de la Historia.

    • Jorge Pisa

      Hola Belén,
      Gracias por tu comentario.
      La historia aporta, muchas veces, mucho más de lo que parece!!
      Un saludo,

  4. Maria Del Carmen Royo

    Para mi son una inspiracion de valor hispano como las huestes del Cid Campeador, los tercios de Flandes,los requetés carlistas y los legionarios actuales.Viva Hispania y Viva España. Políticas aparte esta gente demostro el gran valor hispano como nadie.

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