La Guerra de las Trincheras, olor a muerte y a miedo

Por . 7 noviembre, 2011 en Reseñas
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“Los obuses destripaban la tierra, en cuyo interior se parapetaban miles de hombres que habían practicado agujeros y refugios. Era la Guerra de las Trincheras”.

Esta es una de las primeras frases que se puede leer en la historia principal de La Guerra de las Trincheras 1914-1918 del genial autor francés Jacques Tardi (Valence, Francia, 1946), considerado, con justicia, una de las grandes estrellas del cómic europeo, y que en su obra presenta una especial vocación no sólo por el cómic histórico, casi toda su producción tiene ese marchamo, sino concretamente por las historias situadas en el periodo bélico de la primera contienda mundial.

C’était la Guerre des Tranchées es una obra que el autor francés, ya consolidado como autor integral de dibujo y guión, inicia en 1982 y que ve su versión definitiva, la que hoy conocemos, en un álbum de la editorial francesa Casterman en 1993. En España los primeros lectores en saborear esta obra son los de la revista Cairo, que publica serializado el cómic. Hoy, con una industria precaria pero normalizada, este álbum disfruta de reediciones y se puede encontrar fácilmente en las bibliotecas públicas.

Concebida la obra como un alegato antimilitarista, Tardi cuida hasta el extremo su producción, para lo que, además de rescatar los testimonios directos de su abuelo, que es el primero en imbuirle el interés por aquel episodio histórico en concreto, busca otros y, sobre todo, el asesoramiento del historiador francés Jean Paul Verney, con el que recientemente ha firmado su otra gran obra de la I Guerra Mundial, publicada bajo el título ¡Puta Guerra!, que, en sí mismo, es ya una declaración de intenciones del narrador gráfico galo.

Si alguien tiene dudas sobre el potencial expresivo de los cómics o sobre su capacidad para el discurso intelectual, debe acercarse a La Guerra de las Trincheras 1914-1918. Saldrá de dudas, ya que esta creación de Tardi es un monumento a la capacidad divulgativa de los tebeos, en este caso sobre un episodio histórico marcado en rojo como uno de los más crueles protagonizados por el ser humano.

Influido por la película de Stanley Kubrick Senderos de gloria” y por el Viaje al fin de la noche, de Louis Ferdinand Celine −autor con el que no tiene nada en común pero al que ha adaptado gráficamente en otra obra−, y aún sin ninguna influencia historietística reconocible, de tan original que resulta el arte de Tardi, se nos presenta un libro que en lo gráfico refuerza con el color negro el aspecto sórdido de toda guerra. El dibujo, brillante en lo técnico, deprimente en las emociones que busca en el lector, conjuga su expresividad con un notable acierto en los detalles de ambientación, tanto en lo que se refiere a los parajes como a los uniformes, armas y vehículos.

Sin un protagonismo único, la lectura del libro recorre, con el hilo conductor de las trincheras, las peripecias de varios personajes, personas de carne y hueso, que, en todos los casos, terminan muriendo como parte del engranaje de la guerra. La trinchera, único protagonista que permanece de principio a fin, es el eje de las historias, tristes, sórdidas y muy dolorosas, que sirven de excusa para exponernos, de manera muy documentada, los aspectos centrales de la contienda.

Así, vamos conociendo la historia de personas que están siendo utilizadas por el poder de turno y dirigidas por inhumanos mandos militares hacia la muerte como auténtica, y nunca mejor dicho, carne de cañón. De hecho, da la impresión de que son armas y no personas. Entre los episodios elegidos, se nos narra el papel de los soldados coloniales franceses, como los indochinos que cavaban las trincheras, o los senegaleses que muchas veces conformaban la primerísima y suicida línea de batalla.

El barro, los muertos superpuestos en las alambradas, el hedor y, sobre todo, el miedo aparecen en una narración muy alejada del heroísmo que acostumbra a presidir este tipo de relatos. Aquí, la mayoría de los personajes apuesta por métodos de autolesión o por la confraternización con el enemigo con tal de acabar con su participación en una parte de la Historia que nadie debería haber consentido.

El resultado de todo ello es una obra que, además de ser un hosco toque de atención a la conciencia del hombre, es una fantástica fuente de conocimiento sobre uno de los momentos más bajos de la historia de la humanidad.

 

La Guerra de las Trincheras 1914-1918

Jacques Tardi

Lugar y fecha de edición: Barcelona 2009

Norma Editorial

Páginas: 134

 


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Nací en Madrid en 1967 y desde niño quise ser periodista, lo que por desgracia logré, ya que no era difícil. Desde que recuerdo, escribo y escribo sin parar. Sobre todas las cosas. Mucho sobre política, que es mi campo profesional. También sobre Historia. Mi nombre figura –al menos las iniciales- al pie de cerca de 70 voces de los dos diccionarios correspondientes a la imprescindible Enciclopedia de Historia de España dirigida por Miguel Artola. Tuve como profesor a Carlos Seco Serrano en la Facultad de Ciencias de la Información y en su asignatura obtuve una de las dos matrículas de honor que conseguí en la carrera. No le den vueltas, es un profesor que me gustó mucho.

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