Sobre las tristes alas de la muerte. Alatriste en Venecia

24 nov, 2011 por



Aunque el escritor Arturo Pérez-Reverte tiene el dudoso honor de parecer en muchas ocasiones uno de los corajudos y malencarados personajes, cuando no protagonistas, de sus famosísimas novelas, no debemos olvidar que es por encima de todo un autor no solo de éxito mundial sino un reputado artesano de la palabra, por más que muchos lo tengan solo por un astuto proveedor de best-sellers.

La que hace la número siete de su saga sobre el capitán de los Tercios españoles del siglo XVII Diego Alatriste, titulada El puente de los Asesinos, vuelve a ser una demostración de la categoría de su autor como creador de auténticas novelas históricas, de novelas, simplemente.

La acción lleva a los personajes de Pérez-Reverte a la Italia de los tiempos de la Guerra de los Treinta Años, el escenario cronológico de las muy verosímiles hazañas del capitán Alatriste. A Nápoles, a Roma, a Milán… A Venecia.

Estamos ya en el año 1627, sigue reinando, claro está, Felipe IV, y por el volumen pasean, conjuran, charlan, combaten, traman y beben, junto a los fieles protagonistas, personajes tan ciertos como Lopito de Vega, hijo del Gran Lope o Fénix de los Ingenios; el habitual Francisco de Quevedo; el diplomático Iñigo Vélez de Guevara, VIII conde de Oñate y III conde de Villamediana; Diego de Saavedra Fajardo, diplomático a la par que pensador político, protagonista en tanto que muñidor de la nueva conjura veneciana que centra la obra; y el dogo veneciano Giovanni Cornari.

Verosímiles hazañas”. Sí, al referirme a las andanzas del coriáceo capitán de Pérez-Reverte, he escrito esas dos palabras. Que hazañas son sus correrías por la Europa del Siglo de Hierro e incluso por los confines del Mediterráneo más turco no cabe duda, pero ¿y verosímiles?

Las novelas de Pérez-Reverte, no solo las de la serie de Alatriste por cierto, se acoplan de tal manera a lo que podemos suponer fue el pasado, a la realidad de nuestros días algunas en su caso, que llegamos incluso a tener la insobornable sensación de la presencia de la nieve helada más húmeda de lo que uno quisiera sobre nuestros cabellos junto a un canal veneciano, como me ha pasado a mi según leía El puente de los Asesinos embebido en un mundo literario en el mejor sentido de la palabra.

 

 

El puente de los AsesinosEl puente de los asesinos

Arturo Pérez-Reverte

Madrid, 2011

Alfaguara (serie Las aventuras del Capitán Alatriste)

366 páginas

 

 

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