¿Qué fue del siglo XX?

16 ene, 2012 por



Sé que tú, sé que yo, estamos desesperados.

Esa es la única frase que desentona en una canción que es capaz de vertebrar todo el siglo pasado a fuerza de sucumbir a los designios de la fiereza del santo y seña de generaciones: el rock. A la poesía del rock. El de un grupo musical que desgranó en su recorrido vital parte de las mejores canciones jamás compuestas e interpretadas en español. Bueno, eso creo yo.

¿Desentona?

Me explico. ¿Qué fue del siglo XX? es una de las canciones que se incluyeron en el disco 12 canciones sin piedad, el cuarto de larga duración grabado por un grupo llamado 091. Corría el año 1989 y el tema fue además la cara A del primer single de aquel elepé. Cara A, single, elepé (Lp): qué antiguo suena todo. Como el propio siglo que protagoniza la canción objeto de este artículo.

 

Ya veremos por qué el verso desentona, pero antes, digamos algo, breve, de 091.

Aunque no lanzaron su primer disco hasta 1984, los granadinos 091 se formaron en el año del Mundial de Fútbol jugado en España, en 1982. Publicaron siete discos de larga duración grabados en estudio y uno en directo. No disfrutaron de un enorme éxito pero, al menos, consiguieron un gran reconocimiento en los ambientes roqueros que les permitió no solo que el mismísimo Joe Strummer les produjera un elepé sino que Miguel Ríos les llevara a uno de sus estelares programas de televisión en la principal cadena pública.

 

¿Quiénes grabaron ¿Qué fue…?

José Ignacio García Lapido (hoy Lapido, sin más, o José Ignacio Lapido), además de componerla, tocó la guitarra. Lapido merece un distinguido trato aparte que no podemos dispensarle en este lugar. De momento.

José Antonio García (el Pitos) puso la voz, él era la voz de 091.

Tacho González machacó pertinentemente la batería.

Antonio Arias tocó el bajo (antes de irse a fundar Lagartija Nick).

 

Una poderosa incursión a modo de cabalgada sobre el alma de una centuria, en poco menos de tres minutos, como mandan los cánones, nos alumbra lo que es para Lapido el siglo XX. “Lo que es”, porque cuando escribió este temazo la centuria estaba viva, por más que el genial poeta andaluz quisiera ya desde el título imponernos su intención de compendiar a base de certeros flashes el siglo en el que él mismo nació.

¿Qué fue de King Kong, de los psicoanalistas y el jazz? ¿Qué fue del siglo XX? ¿Qué fue del Dadá, del Big Bang y del “No pasarán”? Ya se han quedado atrás.

Guitarras eléctricas y LSD. Uniformes fascistas y Juan XXIII. La Beatlemanía, la foto del Che.

¿Qué fue de King Kong, de los psicoanalistas y el jazz? ¿Qué fue del siglo XX? ¿Qué fue del Dadá, del Big Bang y del “No pasarán”? Ya se han quedado atrás.

Un Rolls, un Picasso, un misil nuclear. Los duros de Franco, los hermanos Marx. El libro de Mao. ¿Recuerdas Vietnam?

El hombre en la Luna y el Apartheid. Obreros en lucha y el gran Elmore James. La caza de brujas, la sota y el rey.

Sé que E es igual a mc al cuadrado. Sé que Minnie es la novia de Mickey Mouse. Sé que tú, sé que yo, estamos desesperados.

¿Qué fue de King Kong, de los psicoanalistas y el jazz? ¿Qué fue del siglo XX? ¿Qué fue del Dadá, del Big Bang y del “no pasarán”? Ya se han quedado atrás.

 

Vayamos por partes

El siglo de las guerras mundiales, el de las más feroces dictaduras europeas, asiáticas, africanas y americanas, el de los dos mundos que crecen sin mirarse, uno hacia la pobreza y la destrucción y otro ¿hacia el progreso?, el de la derrota del comunismo y al tiempo el de su pretendida victoria, el de las democracias “formales” y el de la incapacidad de la solidaridad intergubernamental, el siglo de las grandes hambrunas y el de las enormes masas de refugiados, el de la hegemonía del país del “destino manifiesto”, el de la revolución juvenil capaz de crear y promover una banda sonora “global” en un mundo mundializado, el siglo de Mandela, Gandhi, Vicente Ferrer y el de Adolf Hitler, Jósiv Stalin, Pol Pot, el siglo de Di Stéfano, de The Rolling Stones, de Barceló… El siglo XX.

 

¿Cómo es la galería de imágenes que en definitiva usan 091 para “resumirnos” el siglo pasado? ¿Qué contiene?

Bajo la constante pregunta que hace referencia a la permanencia del pasado (“¿Qué fue del siglo XX?”), desfilan por la canción, para empezar, un icono constantemente recreado, la Bestia de la centuria por antonomasia, King Kong, y con él el arte por excelencia de aquel siglo, el cine; el psicoanálisis como disciplina explorativa de los contumaces problemas de los individuos en una sociedad de masas y la madre de todas las músicas del XX, el jazz.

Y sigue el tema con la vanguardia desestabilizadora, tan anarquista y tan artísticamente destructora, el dadaísmo; la explosión esencial de la que salimos todos y a la que hemos de remitirnos siempre (el gran estallido, el Big Bang, el origen) y un lema derrotado y a la postre utópico, porque los que se oponen al porvenir siempre acaban “pasando” (el “guerracivilesco y español “no pasarán”).

 

“Ya se han quedado atrás”. Claro. ¿O no?

La segunda estrofa nos exhibe un contundente sexteto: el instrumento de la juventud que se ha sacudido el yugo de un progreso que no contaba con ella, la guitarra eléctrica; una de las salidas ofrecidas por la ausencia de la razón, el LSD; la vestimenta de los que siempre pasan, según hemos dicho antes (los fascistas); el papa que estuvo a punto de lograr que Jesucristo regresara entre todos y no solo entre los papistas; el gusto por los músicos más populares que Jesucristo, The Beatles, y la imagen fotográfica más famosa de cualquiera de los personajes de cuantos habitaron la centuria pasada, la del legendario y romántico revolucionario respetado por la juventud generacional de Lapido y los suyos, el Che Guevara (controvertido protagonista de unas décadas desdichadas).

El primer verso de la siguiente estrofa nos habla de tres de las creaciones del siglo XX, un coche, el coche, el cochazo más bien (un Rolls), el automóvil como cabalgadura de los protagonistas de la centuria; una obra de arte, la del artista más reconocido y popular, Pablo Picasso, y un arma de destrucción masiva, un misil… nuclear. Para, a continuación, mencionar algo de uso común en unos tiempos de zozobra, una moneda, las cinco pesetas con la efigie absorbente del dictador español, y el humor disparatado, tan emblemático, tan de una época en la que las películas aun eran como el primitivo King Kong, en blanco y negro. Y para finalizar la estrofa esos tres versos, la biblia de los revolucionarios de los tiempos de The Beatles, las paparruchas del dictador chino Mao Zedong, y la guerra de todas las guerras de la juventud arrebatada, la del Vietnam.

 

La sota y el rey

Son las dos últimas estrofas también poseedoras de poderosas imágenes de un siglo que ya no existe pero que se resiste a marcharse, paradójicamente: la llegada del ser humano al satélite de la Tierra; la vergonzosa política sudafricana de sufrimiento infligido a la mayoría del país invadido hacía apenas unas décadas por los blancos europeos; el combate de los trabajadores por unos derechos que tan poco le costó al final ceder al capitalismo cuando el capitalismo se dio cuenta de que su mano de obra rendiría más cuanto menos esclavizada estuviera; el blues, la otra música que amamantó al género del que se sirve 091 para pasearnos por el pasado siglo (el blues, aquí personificado en uno de los grandes bluesman, Elmore James); un intento de los miedosos estadounidenses de infundir su miedo y con ello desbaratar la esencia del país, la libertad democrática, fallido afortunadamente (por la cuenta que nos hubiera traído a todos), al que dio en llamarse caza de brujas; personajes de la baraja de cartas española tan carismáticos como la sota y el barbudo rey…

Y ya en la última, una popular fórmula que casi nadie entiende ni es capaz de explicar, pero que a modo de deidad de un futuro presente todos creemos que guía el universo y nuestro suelo y aun nuestro cielo (E=mc2), antecede a la certeza de que el dibujo animado más célebre tiene una novia y sabemos quién es; que a su vez es en realidad la despedida por el recorrido secular… Porque “sé que tú, sé que yo, estamos desesperados. ¡Oh yeah!”.

 

Visto así parece agotador, pero escuchad la canción

Cerrad los ojos, ya veréis cómo los que nacisteis cuando al siglo XX le quedaban suficientes años como para creernos que iba a durar siempre sois capaces de recrear este panorama surgido del talento de los que en aquella década de 1980 eran unos chicos de Granada.

 

¿Desentona el verso?

En realidad no, porque en la emocionante lírica de José Ignacio García Lapido la desesperación es la madre de todos los resortes poéticos, algo que si no existiera dejaría al compositor sin su razón de ser.

 

En el memorable concierto de despedida de 091, allá por el año 1996, poco antes de que llegara a su final el siglo veinte, no faltó, no podía, esta memorable canción, de un valor historiográfico que todos los que leamos esto no podremos comprobar, a menos que las ciencias avancen que es una barbaridad, como dijo el bardo. Pero esa es otra historia.

Y, alguien (Mismoyojuan) creó esta maravilla:

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8 Comentarios

  1. jorge martinez

    enhorabuena por el articulo, ya me gustaria a mi escribir como tu jose luis, me has tocado la fibra hablando de 091 y una de sus mejores canciones
    un saludo y mucho cero

  2. Antoni

    Curiosidades de la vida, sin conoceros de nada, puse la canción de los 091 en clase. Como introducción general al siglo XX y para que mis alumnos realizaran un eje cronológico a partir del análisis de los principales acontecimientos del siglo pasado…

    Salut!

  3. Hola, Antoni.
    No es para menos, la capacidad didáctica de la canción es también memorable. Bienvenido a Anatomía de la Historia.

  4. Juantxute

    Muy buen artículo, felicidades! Siempre pensé, quizás ingenuamente, que la frase de “estamos desesperados” hacía alusión al tema de Ramoncin que tan famoso se hizo en los años 80…

  5. Con más de dos años de retraso, pero es que lo veo ahora, ya perdonarás. Y es de bien nacido ser agradecido, así que..

    Muchas gracias por llamar “maravilla” a ese vídeo “cutresalchichero” que en su día creé con fotos de aquí y de allí y que subí a “YouTube” porque no me explicaba como semejante canción no estaba por allí.

    Enorme artículo, si señor. Qué suerte (y qué envidia) saber expresarse y escribir como lo haces. Un lujo leerte y un placer ver mi pequeño vídeo como complemento a tan gran artículo sobre una gran canción de un gran grupo.

    Bye.

  6. Gracias por tus palabras, y por el vídeo.
    Un abrazo ceronoventayunero.

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