Historia del Antiguo Egipto. Un clásico al alcance de todos

2 ene, 2012 por



Nicolas Grimal es uno de los egiptólogos franceses más prestigiosos. Profesor de La Sorbona y titular de la cátedra de Egiptología del Colegio de Francia, ha sido asimismo director del Instituto Francés de Arqueología Oriental en El Cairo y director científico del Centro Franco-egipcio de Estudios de los Templos de Karnak. Con semejante historial, no cabe sino esperar de su Historia del Antiguo Egipto, que nace con evidente vocación de síntesis, un estudio completo y documentado que sirva al menos de primera aproximación al conocimiento de un tema siempre apasionante, para eruditos y legos, desde que la Egiptología diera sus primeros pasos como disciplina allá por el siglo XVIII.

Este objetivo, desde luego, el libro lo cumple sobradamente. Aunque no se trata de una obra reciente –la primera edición en francés data de 1988- el lector tiene la impresión de encontrarse ante una descripción exacta y precisa de la cultura y la historia de Egipto, tal como ahora la conocemos, construida sobre sólidos fundamentos. La arqueología, las nuevas técnicas de datación, el estudio de los papiros, los historiadores y geógrafos griegos y, por supuesto, una ingente relación de monografías escritas por acreditados expertos añejos y recientes proporcionan los sólidos ladrillos con los que el autor levanta un edificio de factura impecable.

Es cierto que en ocasiones Grimal deja caer algún tecnicismo que olvida explicar. No lo es menos que a veces se echa en falta algo más de atención hacia la vida cotidiana del pueblo egipcio, sus quehaceres e inquietudes, que no merecen la extensión que sin duda podría asegurarles un autor que escribe de primera mano, alimentando su pluma no sólo de la lectura de lo que otros han escrito, sino del mismo polvo de los yacimientos tantas veces visitados.

Quizá pueda uno vivir con cierta sensación de pérdida el final de una historia que concluye con la conquista alejandrina, aunque comprendamos que fue entonces cuando Egipto, el eterno, empezó a ser una cosa distinta, pues sólo los griegos, y no los persas, los asirios, los libios, los etíopes o los hiksos, lograron alterar su esencia inmutable. Pero, en conjunto, el equilibrio entre lo narrativo y lo explicativo, entre lo acontecimental y lo estructural, es admirable. Tanto, que el lector termina por preguntarse si alterarlo para ofrecer más espacio a lo social o lo económico, o para prolongar en el tiempo una historia que se nos hace corta, no será un precio excesivo que terminaría por dañar la armónica belleza del conjunto.

Los años que han transcurrido ya desde que viera la luz no deben preocuparnos. Primero, porque es habitual que la Egiptología deje pasar mucho tiempo hasta que sus descubrimientos más recientes alcancen los manuales de divulgación, y segundo, porque la lectura de esta obra deja en el paladar el inconfundible regusto de los clásicos. Disfrutar de ella, leerla con calma, deteniéndose de tanto en tanto a reflexionar sobre una frase o a contemplar en admirativo silencio alguna de sus profusas ilustraciones, es el mejor consejo que puede darse al lector. Les aseguro que no saldrán defraudados de esta aventura intelectual que sin duda vale la pena emprender.

 

 

Nicolas Grimal

 Historia del Antiguo Egipto

 

Traductor: Pedro López Barja de Quiroga

Akal, 2011

556 páginas

 

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