428 después de Cristo. Historia de un año. Un libro de Giusto Traina

26 mar, 2012 por



Pocos son los títulos que se publican a lo largo del año que, por su características y peculiaridades, se diferencian del resto de novedades bibliográficas, y menos aún en el campo de la Historia. Poreso la aparición el año pasado del libro 428 después de Cristo. Historia de un año, de Giusto Traina, editado por Akal, es una novedad digna de destacar por varios motivos.

El libro, como su nombre indica, está dedicado a la historia de un año, o mejor dicho, a la historia de un periodo corto de tiempo que se ubica en el 428 y en los años inmediatamente anteriores y posteriores, y pretende realizar una “instantánea” de un momento concreto de la historia del Imperio romano, por lo que se aleja de la narración diacrónica de la historia, para ofrecernos un estudio sincrónico de la misma. O lo que es lo mismo, el autor no pretende estudiar la fase histórica que conocemos como Antigüedad tardía, sino que pretende analizar un momento histórico preciso y concreto de ella.

Lo más curioso del intento es que la fecha escogida no es una de esas que “pretendidamente” marcan un antes y un después en la historia, o de aquellos que sirven para confirmar sus creencias a los que piensan que la historia depende de momentos y de acciones singulares, sino que es un año “en blanco”, casi lo podríamos considerar un año vacío o con poca transcendencia, sino es porque fue precisamente ese año, el 428, cuando el reino de Armenia, una de las causas principales de la lucha entre Roma y Persia, dejó de ser un Estado independiente en manos de un rey de la dinastía Arsácida, y se constituyó como un marzbanato o provincia dentro del Imperio persa sásanida.

Si bien éste es un hecho de notable relevancia para el Oriente romano, algunos lectores de esta reseña se preguntarán en qué afectó este suceso a la historia del Imperio romano, que es el tema principal al que está dedicado el libro. Yo, por mi parte, considero la selección de Traina una excusa, como otra cualquiera, para analizar una época histórica apasionante como esla Antigüedad tardía, y más concretamente el siglo V d.C., de una forma global e interrelacionada.

Es, posiblemente, más interesante para el lector conocer la historia de un Estado como el romano durante un año “cualquiera”, que en una fecha “crítica” en la que parece que todo ha de cambiar, que todo está en transformación “de un estado a otro”. Hemos de tener presente, además, que Giusto Traina es un autor especializado en la historia de Armenia, por lo que no es de extrañar que sea un hecho “armenio” el que escoja como punto de partida para analizar un momento histórico en concreto.

Pues bien, a través de las páginas del libro nos trasladaremos al año 428 d.C., e iniciaremos un viaje por los territorios que formaban parte de Roma, de su imperio, y aunque de forma secundaria, por los territorios de Armenia e incluso del Imperio persa, al que el autor dedica un último capítulo.

Y la visión sincrónica que os comentaba nos permitirá observar las interconexiones y las relaciones que existían no tan solo entre regiones y lugares, sino entre personajes, entre procesos y entre acontecimientos históricos, unos nexos que podían pasar algo desaparecidos a través del estudio diacrónico de los hechos al que estamos acostumbrados. Y es seguramente este punto de vista estático y global el que le da al libro su baza bibliográfica más importante.

A todo ello hay que sumar el especial interés que el autor muestra a lo largo de la obra por los temas religiosos cristianos; a los obispos, y a las herejías; a las luchas por el poder en la Iglesiay por establecer la ortodoxia cristiana, un contenido que viste la mayoría de los capítulos del libro. Un peso que, en algunos momentos, puede ser algo desmesurado si pensamos que el objetivo del libro no es el estudio de la Iglesia cristiana sino del Imperio romano del siglo V d.C. Si bien, es un claro recuerdo del protagonismo cada vez mayor que el cristianismo, y sobre todo,la Iglesia, iba acumulando en esa época.

El estudio es, como decía, un análisis histórico global, si bien se divide en diversos capítulos que van avanzando geográficamente por las diversas regiones que constituían el Imperio romano. En este aspecto funciona más como una breve introducción a las diversas “piezas” territoriales del imperio, aunque desde una perspectiva ampliamente académica.

Traina tiende a presentarnos al Imperio romano de la segunda década del siglo V d.C. aún como una unidad “conceptual” de funcionamiento, aunque administrativamente estaba dividido en dos partes (o en dos “Estados”) en aquellos momentos,la Occidental yla Oriental. Una visión, la suya, en la que no están de acuerdo todos los especialistas.

El autor demuestra un amplio conocimiento de la realidad histórica del momento, sobre todo de la zona oriental del Imperio. De esta forma, podremos constatar cuales eran las condiciones y las problemáticas de los diversos territorios sobre los que gobernaba aún Roma (y Constantinopla) en el año 428, que, como es normal, dependían muchas veces de acontecimientos y características locales, como podían ser, por ejemplo, los efectos de las migraciones germanas en el limes del norte, o la relación con el reino persa en la frontera oriental. Elementos que diferenciaban enormemente las derivas históricas de ambas partes del imperio.

El texto está acompañado, además, de una extensa batería de notas a pie de página y de una amplia bibliografía, que le dan a la obra un relevante perfil académico y que permiten al lector no solo conocer las fuentes de las afirmaciones del autor, sino también las obras donde hallar cualquier información relacionada. Es por tanto un libro no demasiado útil para una primera aproximación a la época (¡¡atención lectores menos avezados!!) sino más bien una obra que proporciona una visión estructuradora y ordenadora de conocimientos previos.

Si en una cosa destaca el libro es en la rica galería de personajes tratados en el texto, lo cual resulta en un relato más cercano, más humano y más cotidiano del que estamos acostumbrados a leer, sobre todo en lo referente a esta época dominada por las grandes personalidades políticas y religiosas y por los grandes hechos. Hallaremos a personajes como los generales Flavio Constancio y Aecio, a la emperatriz Gala Placidia, al emperador Teodosio II, o a los religiosos san Agustín, Nestorio, Cirilo de Alejandría, Hidacio, o el anacoreta Simeón el Estilita, que irán pasando, junto a otros, a lo largo de las páginas escritas por Traina.

Todo lo cual nos provee de un corte estratigráfico y cronológico de primera magnitud de una época infravalorada durante mucho tiempo pero que, con obras como las de Giusto Traina, es cada vez más conocida y valorada en su justa medida, ni más ni menos, rompiendo, así, ese odioso velo que la situaba como el primer acto de la mal llamada Edad Media, considerado, indecorosamente, como uno de los períodos más oscuros de la historia europea.

 

Giusto Traina

428 después de Cristo. Historia de un año

Traductor: Manuel J. Parodi Álvarez

Akal, 2011

208 páginas

 

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