El mundo femenino en la Antigüedad clásica

Por . 24 octubre, 2012 en Reseñas
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La presencia y la repercusión de las mujeres en la Antigüedad clásica han sido siempre cuestiones de gran importancia. En este sentido, podemos comprender su relevancia en distintos ámbitos gracias al gran desarrollo que los estudios de género están experimentando en el panorama internacional a lo largo de los últimos años.

Bajo la coordinación de Almudena Domínguez Arranz, profesora de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, y con el título Mujeres en la Antigüedad clásica: género, poder y conflicto, ven la luz, dentro de la sobresaliente colección Sílex Universidad, las Actas del Seminario Interdisciplinar del mismo nombre que dicha obra, reunido el año 2008 en Huesca.

Se trata de un libro minucioso y bien elaborado que cuenta con sobradas razones para destacar entre los estudios que sobre historia de género se han publicado en castellano. Gracias a un correcto y acertado manejo de fuentes de todo tipo, los autores abordan la presencia de las mujeres en la Antigüedad clásica en diversos ámbitos.

Es necesario valorar muy positivamente el hecho de que los autores aporten un completo aparato bibliográfico en las notas a pie de página que, junto a las imágenes, los comentarios y las remisiones a las fuentes clásicas permiten al lector poder profundizar más detalladamente sobre la materia en cuestión.

Se trata de un libro de fácil lectura y comprensión dividido en once contribuciones precedidas de una breve pero a la vez completa introducción en la que Almudena Domínguez Arranz reivindica que, si bien donde más se manifiesta la presencia femenina en la Antigüedad clásica es en las esferas religiosa y doméstica, queda mucho por hacer visibles vidas femeninas que fueron silenciadas durante siglos y cuya existencia permitió poner las bases de lo que somos hoy.

En el primer capítulo, ‘Los estudios de género en la Universidad’, Pilar Vicente y María Ángeles Larumbe presentan el estado actual de las políticas de género y la presencia de estos estudios en la formación universitaria europea.

En el siguiente, ‘Damas ibéricas en una aristocracia guerrera’, y tras analizar la escultura femenina, Elena Maestro pone de manifiesto que en época ibérica la mujer estuvo fuertemente vinculada a los ámbitos doméstico, religioso y funerario.

En ‘Nada que ver con Ares: mujeres y gestión de conflictos en la Grecia antigua’, María Dolores Mirón examina la intermediación o arbitraje de la mujer en los procesos de paz –las mujeres fueron objeto de la violencia de género por parte de las élites de una sociedad patriarcal donde la maternidad era la principal función femenina.

‘La prostitución sagrada en el Mediterráneo antiguo, entre la marginalidad y la integración’ es el título del cuarto capítulo, escrito por Adolfo Domínguez, que realiza una crítica a los estudios que rechazan la existencia de la prostitución sagrada en el Mediterráneo antiguo y presenta tres modos principales de la misma: la prostitución de una virgen consagrada al culto de una diosa que ocurre una sola vez, la que se constituye como oficio de mujeres que son propiedad de un santuario, y la que se produce durante ciertos ritos antes del matrimonio.

Vanessa Puyadas analiza la propaganda que giró en torno a Cleopatra VII en ‘Cleopatra VII: descendiente de faraones’, profundizando en la investigación tanto de su propia propaganda como de la que realizaron sus enemigos con objeto de vilipendiarla.

En el sexto capítulo, ‘Mujeres y actividades políticas en la República. Las matronas rebeldes y sus antecesoras en la Roma antigua’, Rosa María Cid pone de relieve que en la antigua Roma existía un interés por difundir el estereotipo femenino de la mujer dedicada al cuidado de los suyos, si bien desde muy temprano algunas matronas rechazaron esta pauta –en determinados momentos las mujeres podían cuestionar los roles tradicionales que les eran impuestos por parte de la autoridad masculina.

En la siguiente contribución, ‘La mujer y su papel en la continuidad del poder. Iulia Augusti, ¿una mujer incómoda al régimen?’, Almudena Domínguez Arranz pone de relieve la rebeldía y la transgresión de la hija de Augusto y Escribonia.

Rosa Marina expone en ‘Violencia femenina y poder masculino en la elegía amorosa latina: el caso de Cintia de Propercio’ otro caso de violencia a través de la poesía elegiaca latina donde se describe un mundo femenino al margen de la cultura oficial.

En el capítulo noveno, ‘Emperatrices paganas y cristianas: poder oculto e imagen pública’, María José Hidalgo analiza el papel más o menos oculto que las mujeres imperiales paganas desempeñaron en la política romana y el empleo de su imagen a través de su consagración tras su fallecimiento.

Por su parte, Pilar Sada plantea en ‘¿Mujeres invisibles? La presencia de la mujer en los discursos expositivos de la historia’ nuevas líneas de reflexión en la interpretación de la historia para cambiar desde la visión de género la forma de narrar los hechos y presentar los objetos en las exposiciones, de modo que no sólo se potencie el aprendizaje sino que se obtengan otros beneficios a través de la visita a los museos.

Finalmente, en la última contribución, ‘Otra mirada al estudio de la cultura asturiana’, Mónica González plantea la creación de un taller de historia con la pretensión de aunar la valoración de la cultura castreña, a través de la inclusión de la consideración de la categoría de género, y su difusión sobre la base de la creación de recursos idóneos que permitan la enseñanza informal.

En síntesis, y como valoración general, esta obra ha mejorado considerablemente el panorama historiográfico sobre los estudios de la mujer en la Antigüedad clásica. Se trata, por ende, de un texto de cabecera desde la que profundizar y reflexionar sobre diversas cuestiones.

Un gran trabajo por parte de los autores y del editor por sacar a la luz una obra como la presente, ya que no sólo se reduce a una mera exposición de datos, sino que también permitirá dar respuesta a varias controversias y rechazar dogmas inválidos, abordando desde diversas ópticas cuestiones de gran novedad e interés.

Así pues, es necesario indicar que este título es ciertamente recomendable para cualquier investigador o especialista en la historia de género. En cualquier caso, se trata de una obra novedosa y bien concebida en el sentido de que aviva la reflexión y el análisis sin dar por supuestas determinadas cuestiones.

 

 

Mujeres en la Antigüedad clásica: género, poder y conflicto

Almudena Domínguez Arranz (ed.)

Madrid, 2010

Sílex

264 páginas

 


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Soy formalmente historiador desde que me licencié en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid en 2004. En 2009 conseguí el título de doctor europeo por el Departamento de Historia Antigua de la Universidad Complutense de Madrid con la defensa de la tesis doctoral La Hispania de Cneo Pompeyo Magno y Cayo Julio César: modelos de gestión territorial y clientelar, obra publicada en 2012 por Sílex. He orientado mi labor investigadora a las relaciones sociales, a los movimientos migratorios y a la organización del territorio en la Antigüedad, así como a todo lo concerniente a la romanización y a la arqueología de España. Asimismo, tengo un gran interés por la antropología social y la etnoarqueología, colaborando en este sentido con varios organismos y plataformas. He realizado varias estancias como investigador en Italia, donde he completado mi formación como historiador y arqueólogo, y he participado en varias excavaciones arqueológicas en todo el territorio nacional.

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