El lado oscuro de Winston Churchill

Por . 17 abril, 2013 en Siglos XIX y XX
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El “británico más destacado del milenio”, según sus compatriotas, ¿fue sólo el héroe de la resistencia contra Hitler? ¿No hay zonas de sombra en su personalidad? Por sorprendente que resulte, Winston Churchill, sin duda un político de primera magnitud, destacó también por su falta de escrúpulos cuando andaba por medio una razón de Estado que lo justificara.

Por eso no le hacía ascos a los métodos terroristas, si las circunstancias los re querían. Pocos dirigentes de la SegundaGuerraMundial pueden comparársele en dureza y pragmatismo. No se dejaba arrastrar, como otros, por cuestiones sentimentales. Por ejemplo… ¿Armas químicas, sí o no? Él no tenía dudas al respecto: había que utilizarlas. No veía diferencia entre matar a un hombre con un proyectil o con un gas venenoso.

 

En el nombre de la democracia

Durante la Primera Guerra Mundial, Churchill, primer lord del Almirantazgo, tenía claro que la flota de su país debía bloquear al enemigo para hacerle pasar hambre. El resto del trabajo lo harían los aliados franceses, con su poderoso ejército de tierra. En palabras del historiador Geoffrey Regan, la política del gobierno británico “apuntaba directamente contra los civiles de los Imperios Centrales”.

El propio Churchill no tuvo inconveniente en reconocer que su objetivo no era otro que la muerte por inanición de los hombres, mujeres y niños de Alemania hasta que por fin se vieran obligados a capitular. Parecía pasar por alto que su despiadada estrategia constituía un crimen de guerra. Así lo establecía la Convención de La Haya de 1907 al hablar del bloqueo naval, siempre que estuviera destinado, como sucedía en este caso, a privar de alimentos a los civiles, no a los ejércitos enemigos.

¿Era el bloqueo un arma de destrucción masiva? De hecho, así lo entendió Alemania, que reaccionó con la guerra submarina. En Londres, mientras tanto, no existían remordimientos de conciencia. Se tomaban medidas crueles, cierto, pero estaban justificadas. Porque Gran Bretaña era una democracia y el Segundo Imperio alemán no. Es más, procurar la completa destrucción de la población enemiga equivalía a luchar por la paz. A personajes en apariencia respetables, como el fundador del scoutismo, lord Baden-Powell, no les parecía mal que los teutones sucumbieran ante las privaciones.

La situación, en efecto, era terrible tanto en Alemania como en el Imperio Austro-húngaro. Una tremenda escasez se desató en estos países durante el invierno de 1916-1917, tras la pérdida de la cosecha de patatas. La dieta promedio alcanzaba sólo las 1.000 calorías, frente a las 3.400 de los comienzos de la guerra. La tasa de mortalidad, por tanto, se disparó, sobre todo entre las mujeres, al privarse éstas de lo más elemental en beneficio de unos hijos que de todas formas morían desnutridos. En esas circunstancias trágicas, las clases trabajadoras no tenían más remedio que basar su alimentación en los nabos, el único producto que sobraba.

De entre los niños que pasaron hambre entonces surgirían muchos futuros dirigentes nazis. Así lo sostiene Paul Vincent en The Politics of Hunger.

Por otra parte, en otros frentes de la contienda, Churchill procedió con la misma carencia de criterios humanitarios. De hecho, se le recuerda fundamentalmente por su responsabilidad en el desastre de los Dardanelos (1915-1916). Aunque, eso sí, se olvida que su propósito original no era otro que provocar una carnicería. Una atroz matanza entre la población civil del Imperio otomano gracias a los pavorosos disparos de trece buques. Al frente de ellos, el Queen Elizabeth, con proyectiles de la altura de una persona. Al final, todo quedó en una campaña chapucera.

 

Vuelta a las andadas

Años después, durante la Segunda Guerra Mundial, el mandatario británico recurriría a procedimientos igualmente implacables. Intentó hundir la moral alemana a través de violentos bombardeos sobre Dresde, Leipzig y otras ciudades, en los que fueron civiles, no soldados, las víctimas. En el caso de Dresde (febrero de 1945), una de las maravillas arquitectónicas europeas, el alto mando británico justificó su destrucción con falacias. A los aviadores encargados de masacrarla, sus jefes les contaron mentiras diversas acerca de su importancia industrial. También se dijo que allí estaba, ni más ni menos, el cuartel general de las tropas nazis. O el de la Gestapo. Nada de eso era cierto, pero sí era verdad que en la ciudad se encontraban 19 hospitales. Entre los muertos, además, se encontraban los prisioneros de guerra aliados.

Churchill permitió la carnicería porque estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, absolutamente cualquier cosa, con tal de vencer.

El temor a que el enemigo desencadenaba un ataque biológico contra Londres, le sirvió para justificar una de sus iniciativas más feroces. Nació así la denominada “Operación Vegetariana”. Consistiría en arrojar sobre seis ciudades alemanas cinco millones de pastillas de pienso contaminadas con carbunclo. Primero contaminaría los rebaños, después a los seres humanos, provocando una mortandad desmedida. La versión oficial británica pretendería que no hubo más objetivo que el ganado: si la carne se sometía a cocción, enseguida quedaría esterilizaba. En realidad, utilizar el carbunclo de una manera controlada era totalmente imposible.

Los ensayos que se realizaron, en la isla escocesa de Gruinard permitían los más negros augurios. Su territorio quedó inhabitable hasta su descontaminación, en 1990. Eso da una idea del efecto devastador que podría haber tenido la Operación Vegetariana.

El plan, por suerte, nunca pasó del estadio de proyecto. La victoria aliada hizo inútiles unas armas biológicas que acabaron por destruirse. Pero quedó demostrado el talante del inquilino de Downing Street. Desde su punto de vista, dejarse llevar por criterios humanitarios suponía una debilidad imperdonable frente a un enemigo despiadado. ¿Por qué los nazis debían tener la ventaja de no seguir ninguna regla mientras los británicos obedecían los códigos caballerescos? Eso implicaba, según Churchill, limitar la eficacia del aparato bélico en unos momentos más que difíciles.


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Nací en Barcelona, en 1972, hijo de murciana y granadino. La mayor parte de mi trayectoria profesional la he dedicado a analizar el progresismo cristiano, con una tesis sobre la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y una biografía de Alfonso Carlos Comín, el de cristianos en el partido, comunistas en la Iglesia, así como La Iglesia rebelde para Punto de Vista Editores. Sin embargo, en los últimos tiempos, mi interés se ha desplazado hacia América Latina. En el especial el periodo de las independencias, con mi biografía sobre Francisco de Miranda (Arpegio, 2012) o Heroínas incómodas (Rubeo, 2012), el libro que he coordinado sobre la mujer en las emancipaciones. A su vez, me atreví a entrar en el terreno narrativo con una travesura titulada Los españoles iban de gris (Rubeo, 2011). En cuanto a gustos, si algo me define son The Beatles, los Simpson y Perú. Y, naturalmente, la investigación histórica.

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  • (no será publicado)

  1. gravatar zneider Responder
    noviembre 5th, 2015

    para mi churchill esjunto a stalin las peores escorias del siglo xx, stalin por la represion brutal que llevo contra su propio pueblo no comunista y hasta llevo una politica de hambre que mato a 5.000000 de personas, pero de esto nadie habla.
    churchill porque siempre quiso esta guerra al igual que rosevell, mientras sus civiles y soldados morian en el frente el churchill estaba tranquilo en canada fuera del peligro, mientras que alemania le ofrecio una docena de tratados de paz, el churchill la rechazo, solo queria guerra, cuando alemania estaba negociando con polonia el tema de danzig, inglaterra siempre saboteo la negociaciones… inglaterra fue el causante de que la guerra se prolongara tanto, solo porque onsideraba que este eran personas non gratas rn su propia tierra ancestral…

  2. gravatar Goiku Responder
    julio 7th, 2015

    Os olvidais la insistencia junto a Harry S Truman de lanzar las bombas atomicas en Japon . la primera vale pero la segunda gue un genocidio en toda regla auspiciado por el mismo churchil esa fue una de las matanzas mas grandes que hizo. La otra fue despues de liarla con el imperio Otomano dejar que los Otomanos matasen a mas de 1000000 de Armenios delante de sus narices sin hacer nada.
    Creo que este Estadistilla flojeaba mas de lo que parece era un puro y duro sinvergüenza equiparable a los peores nacis del momento.

  3. gravatar Bernardo Responder
    marzo 16th, 2015

    Inglaterra hizo todo lo posible por evitar esta guerra, pero una vez que estalló, tuvo que ponerse a la altura de su feroz enemigo. Si te tiran piedras, responde con piedras. Si te tiran fuego, responde con fuego. No hay alternativa.

  4. gravatar pablo Responder
    enero 12th, 2015

    desde el momento en que se metieron en la política es por que son totalmente inútiles para ganarse la vida si no es de arriba,
    todo le tiene que caer servido!!!

  5. gravatar sam Responder
    abril 20th, 2014

    ¿Como que no mencionas los bombardeos de Churchill a Hamburgo?, fueron radicalmente violentos y con malas intenciones.

  6. gravatar Pablo Etchevehere Responder
    enero 30th, 2014

    Winston Churchill el Líder británico y el presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento tenían algunas cosas en común. Cuando Winston nació Sarmiento todavía vivía (Murió en 1888) cuando el Inglés ya era subteniente de Húsares. Ambos eran líderes civiles de sus pueblos, político profesional uno, periodista y maestro de escuela el otro, pero ambos compartían algo más, eran militares regulares con carreras irregulares. Winston que fue Primer Lord del Almirantazgo durante la Primera Guerra Mundial y Teniente Coronel, comandó todas las Fuerzas Británicas durante la Segunda Guerra Mundial como Primer Ministro del reino. Sarmiento que llegó a General de División, fue comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas argentina como Presidente constitucional del país. Ambos lucharon en guerras atípicas muy jóvenes y amos triunfaron en sus respectivas épocas como políticos, escritores y pensadores. Dos grandes patriotas de los siglos XIX y XX.

  7. gravatar Alejandro Lillo Responder
    enero 2nd, 2014

    Un artículo muy interesante. Sebastian Haffner escribió una magnífica biografía de Churchill. Además de ser un extraordinario analista, Haffner fue un alemán que tuvo que huir de su país e instalarse en el de Winston. Pese a que podría estarle muy agradecido al primer ministro británico por su posicionamiento y su papel en la guerra, el periodista alemán no se dejó engañar.

  8. gravatar Aitor Pérez Blázquez Responder
    enero 2nd, 2014

    Buenos días antes todos:
    Creo que nadie sensato diría que Churchill era un santo. Sus memorias son un ejercicio de cinismo literario y de hecho a pesar de ser el líder que ganó la guerra, perdió las elecciones de la paz. Sin embargo, creo recordar que en Yalta, se negó a los propósitos de Stalin de represión masiva de alemanes una vez que se rindieron los nazis, no aceptando los planteamientos del soviético.

    Feliz 2014.

  9. gravatar Rodel Responder
    julio 30th, 2013

    El Sr. Churchill tenía además otros puntos oscuros, se sabe que padecía de trastorno bipolar, enfermedad que aquejó a muchos de sus ancestros por el lado paterno. En una ocasión le confesó a un colaborador cercano que él nunca se acercaba a las vías de un tren hasta que éste no se detenía porque temía no poder vencer la tentación de saltar frente al mismo.
    Deseo comentar tambien que la verdadera razón para el bombardeo de Dresde fué atemorizar a Stalin. Despues de la Coferencia de Yalta, Churchill sentía que él y Roosevelt habían dado muestras de debilidad frente a Stalin. La respuesta fué bombardear una ciudad abierta sin blancos militares ni industras bélicas llena de maravillas arquitectonicas como Dresde. Por la misma razón Truman bombardeó Hiroshima. El trastorno bipolar explica muchas de las locuras que se le ocurrían a Churchill y de las cuales sus colaboradores tenián que disuadirlo…no siempre con exito.
    Gracias.

  10. gravatar Ann Responder
    abril 19th, 2013

    En general los aliados hicieron todo aquello que reprocharon a los nazis, excepto quizas lo de los judios y lo de la bomba atomica en Japon. Y eso sabiendo que muchas de las fosas adjudicadas a msacres de judios eran en realidad,o existen muchismias posibilidades de que eran de rusos, ucranianos y bielorusos, masacrados por los propios rusos. Como lo de Katyn, vaya.

  11. gravatar Enric Responder
    abril 19th, 2013

    Por favor, ampliar el artículo con la hambruna de Bengala de 1943, en la que dos millones y medio de súbditos de su no tan graciosa majestad murieron de hambre… quien era entonce 1er ministro del Imperio Británico ?

  12. gravatar Revisando Responder
    abril 18th, 2013

    Francisco, quizás merecería la pena que para todos estos patrióticos de pelo en pecho, que editaras el post y añadieras la masacre de Lienz tan hábilmente ocultado por la historiografía de estos carroñeros patrióticos, una finalizada la II WW y el virtuoso papel que jugaron las autoridades británicas en ella.

  13. gravatar Juan Manuel Dato Responder
    abril 18th, 2013

    Victor, las guerras civiles son una cosa y los conflictos abiertos son otras. Para que los conflictos abiertos puedan ser otra cosa, antes deben respetarse las reglas de la guerra: cuando se cometen crímenes de guerra entonces mueren muchos inocentes innecesariamente. La cuestión es que puede salir victorioso un país muriendo exclusivamente los necesarios o devastando la zona en conflicto. Entender la diferencia es fundamental antes de pretender pasar el umbral. Si Churchill hubiera pasado ciertos umbrales que hasta Hitler respetaba, entonces no sabemos cómo habría acabado todo. Churchill no acertó al especular mal. La mezquindad nunca es una ventaja.

  14. gravatar Juan Manuel Dato Responder
    abril 18th, 2013

    Me alegra esta página, pues las primeras víctimas en morir de inanición serían los que estaban en los campos de concentración; y una “buena” medida para reducir los daños colaterales de la guerra de Churchill serían los campos de exterminio…, ante todo no olvidar que el malo era Hitler y el pueblo que lo votó, pero Churchill no debería de ser considerado ni filósofo y, ni mucho menos, un héroe.

  15. gravatar Ignacio Agulló Sousa Responder
    abril 18th, 2013

    Y aún hay más…: Ordenó el uso de armas químicas contra la población del territorio que hoy es Irak, alrededor de 1920. Winston Churchill fué el Sadam Hussein de antes de Sadam Hussein.

  16. gravatar David Responder
    abril 18th, 2013

    Hola:

    Lo más gracioso es que cuando lees sus memorias Churchill critica con dureza a los nazis cuando hacen algo, pero a las pocas páginas los aliados hacen algo similar o peor y lo justifica por el esfuerzo de guerra…

    Por no decir de su actitud hacia España y el alzamiento, y luego hablar de democracia.

    Un hombre imprescindible para su país en esa época, sin duda, pero como todo gran hombre con sus puntos oscuros.

    Buena entrada.

    Un saludo.

  17. gravatar asdfadsf Responder
    abril 18th, 2013

    Se le conoce también por decir que “el mejor argumento _contra_ la democracia es conversar 5 minutos con el votante medio”, o en inglés: “The strongest argument against democracy is a five minute discussion with the average voter”.

  18. gravatar Mr P Responder
    abril 18th, 2013

    En vez de carbunclo yo hubiera escrito ántrax, es lo mismo, pero debido a lo sucedido tras el 11S es más popular ese término y se alcanza a entender lo que hizo este hombre.

    Por lo demás estoy con Victor, y entiendo lo que hizo Churchill… menos lo de Dresde, bombardear una ciudad con la guerra ya ganada, a 6 meses de terminarla y a 3 de la rendición alemana no tiene nombre.

  19. gravatar Victor Responder
    abril 18th, 2013

    En una guerra entre países no hay civiles… eso es un cuento. Basta ya de cuentos. En una guerra muere gente y pretender que solo mueran soldados es de paletos. Si tu país lucha por algo, no solo te representan los soldados, tú eres parte. Basta ya de cobardes. Hay que luchar por ti, por tu familia y defender lo que crees, lo demás son tonterías.
    Aunque se hayan convertido en unos locos fanáticos, prefiero la actitud judía en Israel, que la que tenían antes los judíos… de ir por la vida sin patria y dedicados a ganar dinero sin involucrarse en la sociedad.

    • gravatar lol Responder
      abril 18th, 2013

      ¿Y si tu país ha entrado en una guerra que no apoyas?¿debes ser un patriota y apostar todo por tu país?¿era el alemán medio un nazi?. Aquí no hay justificación plausible, Churchill no era más que otra escoria como la que combatía, la única diferencia es que la historia la han escrito estos.

      Ya va siendo hora de dejar de tomar a pies juntillas la historia escrita, los crímenes son crímenes indistintamente de quién lo haga y contra quién suceda no es plan de “ignorar las atrocidades del bando ganador” que para muestra tenemos este país y mira las consecuencias que ha tenido.

    • gravatar ¿Cómo dices...? Responder
      abril 18th, 2013

      Alucino contigo, Víctor. Es decir, que si España por un casual entrara en guerra aunque no estuvieras de acuerdo con ello, asumirías que tu familia muriera por la decisión de un demente que a tí ni te va ni te viene. Eres un ignorante porque eres atrevido a pescuñás. Decir que en una guerra entre países no hay civiles es escupir a la cara a tantas y tantas familias enteras que han tenido que soportar a lo largo de la historia privaciones sin nombre y un dolor infinito por esa puñetera enfermedad de unos cuantos que llamáis “patriotismo”.

      En cuanto a tus queridos amigos judíos, léete su artículo de “El Semanal” titulado “El Domingo que fue Goebbels”. Y aclárate las neuronas, pardillo.

      • gravatar José Luis Ibáñez Salas Responder
        abril 18th, 2013

        Sería de agradecer un grado de respeto a las opiniones de los demás y sobre todo a los demás. El debate propuesto con motivo del artículo de Francisco Martínez Hoyos debería de ser mantenido según los principios de tolerancia y comprensión que sostienen el objetivo de esta revista digital.

        • gravatar ¿Cómo dices...? Responder
          abril 18th, 2013

          Buenas tardes, Sr. Ibáñez.

          Sin duda tiene usted toda la razón. Pero…

          La persona a la que me he dirigido en los términos con lo que me he quedado MUY CORTO ha vilipendiado y ninguneado a millones y millones de víctimas inocentes a lo largo de siglos de conflictos. Y en 7 líneas cargadas de argumentos vacuos, patrioterismo caduco y arenga tabernera. Creo que si aquí alguien ha faltado al respeto, ha sido este señor y su salida de tono magistral.

          Le he recomendado encarecidamente un artículo para iluminar su más que evidente ceguera (“El domingo que fui Goebbels”, publicado por Don Arturo Pérez Reverte en “El Semanal, tendrá que perdonarme que no pueda precisar la fecha). Y si todavía quiere afinar aún más, el previo “Reyes Magos y Magas”, que podríamos considerar como preludio del citado en primer lugar. Ya ve que además de quedarme corto en los calificativos que este buen hombre se merece realmente, me preocupo por ampliar su ya corta visión de miras.

          ¿Respeto, dice…?¿A un señor que ensucia la memoria de hombres, mujeres y niños cuyo único pecado fue estar en el lugar equivocado y en el momento más inoportuno…?

          Quiá, Sr Ibáñez. De eso nada.

    • gravatar Ann Responder
      abril 19th, 2013

      Que pensamiento mas pobre y desnutrido tienes, muchacho. Que poco has vivido!

      El primer lugar quienes dirigen los ejercitos lo hacen no en nombre de un pueblo o nacion, si no en nombre de sus amos ecnomicos y lideres a quienes el pueblo, normalmente, les importa un bledo. Cuando tu vayas a la guerra no estaras luchando por el pais, si no por las elites que lo dirigen, ingenuo!.

      Pretender que solo mueran soldados no es de paletos, es de personas.

      Tu pais no lucha por algo, lucha para defender a alguien, su elite economica y dirigente.

      Y decir que lo sjudios no se implicaban en la sociedad en la que vivian es simplemente no tener ni puta idea de la historia de los judios y seguir ideas estereotipadas acerca de casi todo.

      Espabila, mamoncete! que se te eesta quedando una foto-robot de lo mas desagradable de ti.

      • gravatar José Luis Ibáñez Salas Responder
        abril 20th, 2013

        Insisto.
        Sería de agradecer un grado de respeto a las opiniones de los demás y sobre todo a los demás. El debate propuesto con motivo del artículo de Francisco Martínez Hoyos debería de ser mantenido según los principios de tolerancia y comprensión que sostienen el objetivo de esta revista digital.
        Creo que no es necesario menospreciar ni insultar, y aquí no solo no es necesario sino que está fuera de lugar.

    • gravatar JOEL VEGA Responder
      agosto 4th, 2014

      En las guerras entre ricos, los que mueren son los pobres. Las guerras sólo buscan la hegemonía y la dominación. Algo parecido a la ley del más fuerte. Éstas ni siquiera representan a los pueblos, más bien a los intereses de una camarilla que logra hacer creer a los bobos que representan a toda una nación. Para mayor muestra ve el caso de Ucrani o Israel, quizá puedas ver la cuerda del titiritero y quienes las marionetas