De triunviratos y troikas (parte segunda)

Por . 27 mayo, 2013 en Discusión histórica
Share Button

Viene de De triunviratos y troikas (parte primera)

 

Las Troikas soviéticas

Ahora sí… Conocemos generalmente por Troika al particular tipo de gobierno conformado en la Unión Soviética en el siglo XX tras la muerte de Lenin. El uso de esta palabra del idioma ruso se ha generalizado hasta designar “especialmente en el ámbito político, equipo dirigente o con labores de representación integrado por tres miembros”, tal y como recoge el diccionario de la Real Academia Española. En su primera acepción explica que en ruso, Troika designa un “trineo tirado por tres caballos”. A raíz de los acontecimientos, fue un trineo desbocado.

Stalin, Lenin y Trotsky en el Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia del 23 de marzo de 1919.

Uno de los principios del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia (así llamado desde 1918 hasta 1925, pasando a ser de la URSS hasta 1952, cuando se denominó Partido Comunista de la Unión Soviética) era el de la colegialidad y el liderazgo colectivo. De este modo, todas las decisiones importantes del partido habían de ser tomadas de forma colectiva. Teóricamente de forma colectiva, porque en la práctica, el carisma y prestigio del líder (primero Lenin y después Stalin) influían y mediatizaban sus decisiones.

Pese a la unidad ideológica, que también ejercía de principio fundamental del partido, a la muerte de Lenin en 1924 se evidencian tres tendencias diferenciadas: la de Nikolai Bujarin, más templado; la de Lev Trotsky, preclaro revolucionario internacionalista; y la de Iosif Stalin, secretario general del Partido Comunista desde 1922, y partidario de la consolidación interior, que será la que triunfe… no sin arrinconar y denigrar a sus opositores, sobre todo a Trotsky.

La dirección del país quedó en manos de una Troika (la primera) que, al parecer, ya se encargaba de los asuntos de gobierno durante la enfermedad de Lenin. El líder ruso no articuló en modo alguno el tema de su sucesión, y tampoco sentía excesivas simpatías por Stalin quien ya se postulaba como tal: “Stalin es excesivamente insolente”, dijo Lenin, según afirmará Jrushchov en los años cincuenta.

La Troika estaba formada, además de Stalin, por Gregory Zinoviev (presidente de la República) y Lev Kamenev (jefe del Gobierno), significados líderes de la Revolución, que también fueron eliminados por Stalin: Tanto Zinoviev como Kamenev, que habían pasado a formar una oposición de izquierda (la primera en muchos años), fueron expulsados del partido y arrestados el 16 de diciembre de 1934 acusados (condenados a muerte y ejecutados en agosto de 1936) de haber participado en el asesinato de Sergei Kirov, un apoyo incondicional de Stalin durante algún tiempo, pero cuyas diferencias fueron aumentando al mismo ritmo que crecía el poder del líder, y fue asesinado el 1 de diciembre de 1934, existiendo desde entonces dudas acerca de la participación de los acusados, pero sobre todo de la del propio Stalin.

Trotsky, Bujarin y Kamenev fueron eliminados hasta de las fotografías oficiales del Kremlin. En una de las más famosas se puede apreciar, en la imagen superior, a Bujarin detrás de Trotsky y a Kamenev al lado de Lenin. En la imagen inferior no está ninguno de los tres.

La represión dentro del partido fue coordinada y llevada a cabo por Nikolai Yezhov, también colaborador íntimo de Stalin (durante las “grandes purgas”, entre 1934 y 1936) y director de la NKVD, la policía secreta rusa (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, creado en 1934).

En 1938 era ejecutado Nikolái Bujarin acusado de pertenecer a un bloque trostskista de derechas, al tiempo que Lavrenti Beria fue nombrado sustituto de Nikolai Yezhov, al caer éste en desgracia ¿La causa? Un enfrentamiento ideológico con el poderoso encargado de la política exterior, Vyacheslav Molotov, que le valió un arresto el 10 de abril de 1939 y su desaparición de la vida pública y privada de la URSS desde entonces (se piensa que fue fusilado al año siguiente y también fue borrado de fotografías en las que aparecía al lado de Stalin).

La etapa estalinista quedó estampada por esta serie de purgas, por la fusión de los órganos de poder del Estado y del partido y, sobre todo, por el apuntalamiento de todo ello con el “culto a la personalidad” del líder.

Pues bien, a la muerte de Stalin en 1953 (“¿Qué harán ustedes sin mí?” dijo el líder soviético, según Jrushchov), entre soterradas disputas por el poder, Beria y Molotov formaron una nueva Troika junto a Georgi Malenkov, en su doble calidad de secretario del partido y presidente del Consejo de Ministros. Esta Troika duró muy poco, de marzo a septiembre de 1953, cuando Malenkov fue obligado a dimitir como secretario y ocupó su puesto de máximo dirigente del partido (ahora ya el PCUS) Nikita Jrushchov.

Como dignos sucesores de Stalin que eran, esta nueva cúpula arrestó en 1954 a Lavrenti Beria bajo la acusación de conspiración contra la URSS, siendo ejecutado en diciembre del mismo año. Con la desaparición de Beria, los ministerios de Seguridad y Asuntos Internos (que habían sustituido a la NKVD) se fundieron en lo que a partir de entonces se conoció como Comité para la Seguridad del Estado, la KGB en ruso, quizá las siglas (de tres letras) más conocidas de la antigua URSS.

Nikolái Bulganin, Georgi Malenkov y Nikita Jrushchov cuando aún estaban bien avenidos, posando para la Revista Life.

Entonces, la Troika se trocó en un Diunvirato entre Malenkov y Jrushchov, los dos hombres fuertes del momento, que duró hasta que el primero fue apartado paulatinamente del poder por el segundo: primero fue obligado a dimitir del cargo de primer ministro (1955) que ocupó Nikolái Bulganin (no confundir con Nikolái Bujarin), un incondicional de Jrushchov; y más tarde (1957) apartado del Politburó (junto a Bulganin, Molotov y Kaganóvich).

Nikita Jrushchov acumuló en su persona los cargos de primer Secretario del PCUS y primer ministro del gobierno. Máxima figura en plena Guerra Fría de la llamada “coexistencia pacífica” (enunciada por Malenkov en 1953), Jrushchov ejerció de líder indiscutido e indiscutible de la URSS, desde el famoso Discurso del XX Congreso del PCUS (en febrero de 1956) donde proclamó la “desestalinización” de la URSS, hasta su “retiro” en octubre de 1964.

Las presiones de un nuevo hombre fuerte, Leonid Brézhnev (1906-1982), líder del Soviet Supremo (máximo órgano legislativo, de dos cámaras), fueron suficientes para que se pusieran en marcha las conspiraciones que hicieron que el Presidium (una especie de “mesa permanente” del Soviet Supremo) apartara a Jrushchov del poder en el Comité Central del PCUS de octubre de 1964 (murió el 11 de septiembre de 1971 en Moscú, ninguneado por las autoridades soviéticas, al tiempo que recordado y homenajeado por prensa y políticos internacionales).

 

El líder soviético Leonid Brézhnev (centro) con el presidente del Presidium Supremo de la URSS Nikolai Podgorny y el miembro del Buró Político (Politburó, máximo órgano de gobierno y dirección del PCUS) Alekséi Kosygin, durante las celebraciones en 1973 del aniversario de la revolución de octubre.

Y se formó una nueva Troika, la última en la URSS y la más autoritaria (“de un cierto grado de retorno a la era estaliniana”, según Carlos Taibo), formada por Brézhnev, que fue elegido primer secretario y más tarde, acaparando más poder, presidente del Presidium del Soviet Supremo de la Unión Soviética (cambió su nombre por el antiguo de Politburó en el XXIII Congreso del PCUS en 1966); Alekséi Kosygin, que sucedió a Jrushchov como primer ministro y jefe de Gobierno; y Anastás Mikoyán del Presidium, como jefe de Estado (sustituido en 1966 por Nikolai Podgorni).

Brézhnev puso en marcha una división social clasista basada en la existencia de la Nomenklatura (otra agrupación numérica, de unos dos millones personas), la lista de puestos oficiales que necesitaban de la aprobación del PCUS, y que mantenían una notabilísima diferencia de nivel de vida respecto al resto de la población del país.

Los puestos dirigentes fueron ocupados durante mucho tiempo por una clase política inamovible  (la “gerontocracia” soviética) salida de la promoción social que proporcionaba la Nomenklatura. Este “sistema clientelar” acabó por hacer de Brézhnev un líder absoluto e incontestado, cuando en 1977 acaparó los cargos de secretario general del PCUS, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas soviéticas, y presidente del Soviet Supremo de la Unión Soviética (asimilado al título de Jefe del Estado). Supuso el final de las Troikas.

 

La Troika de Europa

Finalmente, el vocablo ha vuelto a cobrar sentido y popularidad, gracias a su utilización por parte de la Unión Europea (UE).

Mario Draghi, Christine Lagarde y José Manuel Durão Barroso, máximos dirigentes de la Troika europea.

En el complejo entramado de instituciones y funciones de la UE se dio en llamar Troika, en su uso primigenio, al grupo que se ocupaban de las relaciones exteriores de la Unión, formado por el ministro de Asuntos Exteriores del Estado miembro que ejercía la presidencia rotativa, el secretario general del Consejo de la UE (que ocupa también el cargo de alto representante de la Política Exterior y de Seguridad Común, el PESC) y la Comisaría Europea de Relaciones Exteriores.

Esto fue así hasta la firma del Tratado de Lisboa (13 de diciembre de 2007) que modificó las competencias de estos tres órganos y dio más peso al PESC. Ahora, el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (Catherine Ashton, actualmente), es uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea, y el término Troika ha perdido su sentido en este ámbito.

La que se conoce hoy, erróneamente por cierto, como la Troika de Bruselas, es una entidad económica formada por la Comisión de la Unión Europea (presidente: José Manuel Durão Barroso; y representada normalmente por el vicepresidente y comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn), el Fondo Monetario Internacional (directora general: Christine Lagarde) y el Banco Central Europeo (presidente: Mario Draghi), creada para asegurar el control del déficit de los estados europeos, garantizar la estabilidad presupuestaria de los mismos y de la UE, y controlar los fondos dedicados al rescate de la deuda soberana.

Tras el estallido de la crisis iniciada en Estados Unidos en 2007, con el fin de garantizar la estabilidad financiera de la zona euro, la UE instó al G-20 reunido en Londres el 2 de abril del 2009, a un compromiso de reforma del sistema financiero europeo con el fin de hacerlo más responsable y fiscalizado, y dotarlo de la adecuada protección oficial para los depósitos bancarios de los estados miembros. En aquella reunión volvió a ponerse de manifiesto la necesidad de reforzar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (Consejo Europeo de Ámsterdam, junio de 1997), que posibilitaba la imposición de multas a cualquier país del euro con un déficit presupuestario de más del 3% del PIB, pero que en el 2005 (tras el fracaso de la Constitución Europea) se reformó a la baja por considerarse demasiado estricto.

Esto dio lugar a los mecanismos actuales, la Troika europea, que se constituyó de forma provisional sobre una decisión adoptada por el Consejo (9 y 10 de mayo de 2010) que estableció, “con el fundamento del artículo 136 del Tratado de Funcionamiento de la UE”, un “mecanismo temporal para mantener la estabilidad financiera por un valor total de 750.000 millones de euros” (Diario Oficial de la Unión Europea  C 247 E/22). Este mecanismo incluía tres tipos de fondos: el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que gestionaría el Banco Central Europeo (un acuerdo entre Estados europeos y una sociedad financiera que no era un tratado); una entidad paralela dependiente, esta si, de la Comisión Europea, el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEEF); y un fondo adicional proveniente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estos mecanismos que constituyeron la Troika fueron aprobados por los 27 estados miembros estableciéndose su sede en Luxemburgo. Por lo tanto, nunca ha sido la Troika de Bruselas.

El primer país que necesitó de estas ayudas fue Grecia, en 2010 (Decisión del Consejo 2010/320/UE, de 10 de mayo de 2010, en base a una Recomendación de la Comisión de 4 de mayo), pero el efecto dominó en la Eurozona hizo necesarias Troikas fiscalizadoras de las condiciones de los rescates (los hombres de negro) en otros países de la UE (Irlanda y Portugal) para hacer frente al colapso de la economía europea. La que se encargó de España se formó en junio del 2012.

La consolidación normativa definitiva de este sistema se ha producido con la aprobación del Tratado Constitutivo del Mecanismo Europeo De Estabilidad (MEDE), que a propuesta del Consejo Europeo (24 y 25 de marzo de 2011) fue firmado y ratificado por todos los estados miembros el 2 de febrero de 2012. Con sede en Luxemburgo (de nuevo) y presidido por Klaus Regling, entrará en vigor plenamente el 1 de julio de 2013, aunque su funcionamiento es efectivo desde el 8 de octubre del 2012.

El MEDE, en tanto que Institución Financiera Internacional (lo que obligó a modificar el art. 136 del Tratado de Funcionamiento de la UE de Lisboa 2007) es un instrumento permanente de Derecho internacional público que ha sido creado “para facilitar ayuda financiera, bajo unas condiciones estrictas, a los países de la zona del euro que sufran graves problemas de financiación” (Boletín Mensual UE de julio 2011), según unas modalidades bien definidas y no en función de las circunstancias, como sus predecesores. Así mismo, se necesita la conformidad del Eurogrupo (solo afecta a los países de la zona euro), por lo que para garantizar la estabilidad presupuestaria de toda la UE, junto al MEDE se creó el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria (TECG), abierto al conjunto de estados de la UE (se autoexcluyeron Reino Unido y Republica Checa).

Estas instituciones dotan a la UE de mecanismos ágiles de actuación en los rescates solicitados por los estados miembros al asumir las funciones de los anteriores (FEF y MEEF) para gestionar los 700.000 millones de euros de capital con el que se suscribe (durante la transición del FEEF al MEDE, hasta 2014 aproximadamente, dispondrá de una capacidad efectiva de concesión de préstamos de únicamente 500.000 millones de euros), bastante escasos según los expertos.

El Consejo de Gobierno del MEDE está formado, con derecho a voto, por un representante de cada gobierno nacional de la zona euro (con responsabilidades financieras), pero el Banco Central Europeo y la Comisión Europea (su presidente y el comisario de asuntos económicos respectivamente, también asisten como observadores), son los encargados de supervisar sus decisiones y poner en marcha sus prescripciones, así como de supervisar el cumplimiento de los ajustes macroeconómicos nacionales.

Estos organismos “cooperarán muy estrechamente con el Fondo Monetario Internacional en la prestación de la asistencia financiera… y se recabará la participación activa del FMI tanto en el nivel técnico como en el nivel financiero” (Ficha descriptiva del MEDE, Diario Oficial de la Unión Europea  C 247 E/22 del 17 de agosto de 2012). Con lo que queda ratificada oficial e institucionalmente, hoy y para el futuro, la Troika económica de la UE (de Luxemburgo).

De pacto político (Triunvirato romano) a gobierno tripartito (Troika soviética), y de relaciones exteriores (Troika primigenia en la UE) a control de la economía (Troika europea). Ese es el camino que ha trazado, a lo largo de la Historia, esta particular serie de agrupaciones de tres miembros.


Share Button

Soy una vallisoletana de la generación del 63 y de vocaciones tardías. Mi nombre es Pilar López Almena, pero adopté un nombre “mediático” que ahora me identifica en la red como Alma Leonor López. Me diplomé en Educación Social y ejercí como voluntaria en una ONG impartiendo charlas en colegios y asociaciones y organizando cursos sobre Educación para el Desarrollo en el Centro de Profesores y Recursos de Valladolid. No tengo nada publicado. Para no mentir del todo, un querido amigo de la Universidad de Puerto Rico tuvo a bien publicar en la revista de su Departamento un artículo mío sobre la victoria de Obama. Pero eso es todo. Y tampoco tengo nada escrito. Para no faltar de nuevo a la verdad, sólo lo que publico de vez en cuando en mi blog HELICON, un lugar de ilusión donde todo tiene cabida, y en Pa Lo Que Hemos Quedao, un proyecto divulgativo y de compromiso social de la red.

Participa en la discusión

  • (no será publicado)