Alejandro Magno, el ser humano más importante de todos los tiempos

Por . 24 julio, 2013 en Historia Antigua
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El más importante protagonista de la Historia, el personaje más destacado de cuantos seres humanos han poblado el planeta Tierra, es para la mayoría de los autores de Anatomía Alejandro Magno.

A continuación, te presentamos los motivos que a algunos de ellos les han impulsado a considerar al macedonio la personalidad histórica por excelencia.

 

Javier Andreu Pintado

Pocos personajes de la Historia, y en particular de la Antigüedad, resultan tan fascinantes como Alejandro Magno, un griego que, en realidad, ni siquiera lo era (era macedonio), que supo, como nadie, interpretar –y también manejar– el sentir de un pueblo –el griego– absolutamente deprimido y deslavazado tras las Guerras del Peloponeso devolviendo Grecia al esplendor que, sus distintas ciudades, le habían dado durante el clasicismo.

Capaz de ejercer, pues, el liderazgo político, militar y moral entre los suyos, Alejandro es también fascinante por su habilidad para aprender del otro incluso cuando éste, era el tradicional enemigo de Grecia: el persa.

Sus campañas en Oriente y, sobre todo, su respeto hacia los persas integrando a su élite en la administración de las nuevas ciudades que fundó por doquier prepararon sin duda –junto al culto a su persona que se extendió tras su muerte– algunas de las bases de la organización municipal y global del Imperio romano.

 

 

Cristina Durán y David Barreras

¿Por qué elegir a Alejandro Magno en lugar de a otros grandes personajes de la historia, tales como Julio César y Napoleón?

En primer lugar porque, si bien, los tres estuvieron al frente de grandes imperios, sólo Alejandro crearía el suyo propio al tiempo que lo legaría intacto a sus sucesores. También porque Alejandro no sólo conquistaría un vasto territorio en apenas trece años de reinado, si no que, además, éste quedaría integrado en una nueva cultura por él fomentada, híbrido entre las tradiciones griegas y orientales.

Solamente Gengis Kan podría compararse con Alejandro por la magnitud de sus conquistas, no así en el aspecto civilizador del macedonio. Sin duda alguna, el paso de Alejandro por la Historia no ha sido baladí, la perseverancia, la tenacidad y la mano de hierro con la que dirigió a sus ejércitos, le reportaron gloria y alabanzas. Al fin, se creó un mito que vemos con nostalgia y enorme admiración aún en nuestros días.

 

Ángel Luis Vera Aranda

Lo es. Por muchas razones. El más grande. El Magno. Extendió por todo el Mediterráneo oriental la lengua y la cultura griega, lo que facilitó un extraordinario desarrollo científico en todas las áreas.

Al poner en circulación el tesoro Aqueménida, permitió un gran crecimiento de la economía en todo el Mundo Antiguo, lo que propició el auge del comercio y del urbanismo mediante la construcción de grandes ciudades. Ese mismo aspecto puede relacionarse también con la actividad artística, aunque aquí sus logros quizás no fueran tan importantes como en otros campos.

Fue probablemente el mayor guerrero de todos los tiempos, junto con Gengis Kan. Esta afirmación es un arma de doble filo, sin duda, pero abstrayéndose al significado humano de la misma, la realidad demuestra que el conquistador macedonio no tuvo parangón en la Historia. En las numerosas batallas que peleó no fue nunca derrotado, y su pequeña falange y su caballería se impusieron a fuerzas considerablemente mayores en todos los casos.

Indiscutiblemente, fue un verdadero genio militar. Ello se relaciona con la ampliación del conocimiento geográfico de su tiempo (Asia oriental, los monzones, etc.) y el contacto más intenso con las grandes civilizaciones de esa parte del mundo, la India en particular.

Y todo esto lo consiguió antes de cumplir los treinta años, aunque los últimos de su vida no dieran pie a grandes hazañas militares. Siempre cabrá la duda de qué hubiera sucedido en la Historia posterior si el gran macedonio hubiese fallecido a la misma edad que la mayor parte de sus diadocos.

 

 

Fernando Martínez

Saquen del cajón de su escritorio el libro Cosas que tengo que hacer antes de morirme y escriban con letra clara: Ser rey a los veinte años (y no como los actuales herederos de las cortes europeas, que ceñirán coronas con andadores), no perder ni una sola batalla, conquistar el mundo conocido, y no era un sueño de esquizoide, por cierto; fundar con tu nombre unas cuantas ciudades a cuál más bella y ejemplar.

Y no nos olvidemos de promover eso de “la alianza de civilizaciones”, cuestión de chiste en la actualidad. ¿Se atreven a superar la lista? Y esto no es poco, pues hizo de la lengua griega un bien de intercambio económico, pues la cultura no era entonces mera subvención pública. Pero, créanme, no sabemos todavía dónde poner una flores en su tumba, sepultada por más de dos mil años de olvido. La gloria, Alejandro, la gloria.

 

 

Montserrat Martín Blanco

Alejandro Magno, el genio militar. Casi inmortal. Elegido tal vez por los dioses para reinar sobre varios continentes e impulsor de lo griego hasta el límite de la península de la India. Sólo un puñado de hombres y mujeres han marcado realmente la Historia de la Humanidad, y Alejandro, con su brillante genio militar y su capacidad innata de líder carismático, fue uno de ellos. Es uno de mis elegidos para la Historia por estas razones.

Lo imagino cabalgando al frente de sus ejércitos, con la juventud contenida y el proyecto definido de expandir el dominio griego más allá de las fronteras mediterráneas conocidas.

 

 

 Alejandro-Magno-en-el-Templo-de-Jerusalen

Miguel Gil García

A muchas personas se les puede aplicar la tajante afirmación de que cambiaron el mundo, pero con certeza solo es cierto en el caso de Alejandro Magno.

Si él no hubiera existido la eterna lucha entre Oriente y Occidente la habríamos perdido y no habría tenido lugar el pensamiento ni la ciencia, sino que se hubiera impuesto la teocracia oriental y sus conceptos más enfocados al más allá que a lo terrenal.

El mundo tal y como lo conocemos ahora no existiría si Alejandro no hubiera nacido o si hubiera muerto las mil veces que pudo hacerlo de enfermedad, herida de guerra o atentado. Y también estremece pensar qué hubiera ocurrido si su vida hubiera sido más larga, si hubiera podido cruzar el Hindú Kush, si hubiera llegado a Catay, si…

Cuando una amiga me preguntó porque venero tanto al Magno, le contesté que “porque gracias a Él tú hoy puedes hablar conmigo sin llevar velo”.

Sólo los muy grandes cambian la vida de todos miles de años después de morir.


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  1. gravatar Seleuco Responder
    agosto 19th, 2014

    Javier Andreu Pintado, ¿cómo es que afirma de forma tan contundente que Alejandro no fuera Griego si la comunidad científica ni siquiera ha concluido todavía si los Macedonios eran Griegos en su totalidad o sólo en parte? Hay varias teorías al respecto pero lo que sí es de sobras conocido y siempre se tiene en cuenta a la hora de designar el orígen del Pueblo Macedonio es que 1) el Reino de Macedonia fue fundado por Argeadas (es decir, nobles venidos del Sur, concretamente desde la ciudad de Argos, en Peloponeso). Por lo tanto, al menos el linaje Real de Alejandro tenía orígenes puramente Helenos 2) mientras los Atenienses y demás Ciudades Estado no admitían a los Macedonios en los JJOO, ellos sí estaban cómo locos para poder participar en los mismos. 3) Aparte de todo eso, la madre de Alejandro Magno era del linaje Real del Pueblo Moloso, que era una de las tribus Griegas del Noroeste de la península Griega.

    • gravatar Javier Andreu Responder
      agosto 20th, 2014

      Gracias, amigo Seleuco, por tu acertadísima matización.
      Ten en cuenta que se trataba, sencillamente, de hacer una breve semblanza del por qué del atractivo que despierta un personaje como Alejandro y, sí, quizás fui algo “simplificador” en mi alusión a esa relación Grecia/Macedonia.
      En cualquier caso, con tu precisión, el lector estará ahora más documentado. Aprovecho, pues, para recomendar dos trabajos sobre la figura de Alejandro que, además de ser recientes, son de lectura muy útil, también en relación a lo que indicas:
      BARCELÓ, Pedro: Alejandro Magno, Alianza, Madrid, 2011
      NAVARRO, Javier: Alejandro Magno. Héroe, líder y conquistador, Rialp, Madrid, 2013
      Un saludo a ti y a todos!