Hace 75 años del 1 de abril de 1939

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En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.

El Generalísimo
Franco
Burgos 1º abril 1939.

 

Situémonos para empezar.

Estamos a finales de la Guerra Civil española.

La victoria de los franquistas después de la batalla del Ebro había significado la destrucción casi definitiva del enemigo.

Tras la caída de Cataluña en manos de los sublevados, a los defensores de la República a penas les quedan territorios en el centro de la Península y en el sur, de tal manera que la ofensiva franquista de febrero y marzo había sido un avance decidido y certero.

Aunque el Gobierno republicano de Juan Negrín intentó prolongar el conflicto, en los primeros días de marzo se había creado en Madrid el Consejo Nacional de Defensa, a la cabeza del cual estaba el jefe del Ejército del Centro, el coronel Segismundo Casado, que destituyó al jefe del ejecutivo republicano como medida previa para negociar una paz honrosa con Franco.

Pero la paz no llegó, y no llegó porque no hubo acuerdo de paz. Hubo rendición y Victoria con mayúscula. El triunfo de los valores diametralmente opuestos a aquellos que habían inspirado las jornadas de alegría colectiva de abril de 1931, el triunfo de la autocracia personalista ultraconservadora, antiliberal y antidemocrática, revanchista y represiva. Los franquistas entraban el 28 de marzo en Madrid y tres días después no quedaba un solo metro cuadrado sobre el que alguna autoridad contraria a Franco pudiera hacer valer su mando. Con el famosísimo bando de guerra postrero, el 1 de abril la guerra había terminado.

Luis Enrique Íñigo Fernández, autor también de esta revista, explica así las causas de la derrota de los republicanos:

 

“Los factores son múltiples, pero actuaron en una suicida combinación de falta de unidad política, tardía disciplina militar, oficialidad escasa y sin formación y tácticas militares conservadoras. Dicho de otra forma, los militares sublevados se alzaron con la victoria gracias a su rápida unidad militar, política e ideológica, la mayor importancia de la ayuda extranjera que recibieron, un uso más imaginativo del armamento, que no siempre era mejor que el republicano, y una oficialidad más numerosa y competente”.

 

Sobre la ayuda extranjera, el también historiador español Ángel Viñas puntualiza, por cierto:

 

“Sin la ayuda material y humana, absolutamente determinante, de Mussolini y Hitler, por orden de cuantificación, hubiera sido imposible para Franco sostener y ganar la guerra”.

 

España es a partir de aquel 1 de abril de 1939 un país de vencedores y vencidos.

Sí, la Guerra Civil española finaliza con la victoria de quienes se sublevaron en julio de 1936 y supone la derrota total del orden constitucional republicano y del intento de establecimiento de la verdadera democracia, así como la implantación de un régimen dictatorial unipersonalista con la figura de Franco como cabeza directora y visible.

Décadas después del final del conflicto fratricida las heridas siguen abiertas pese a que Transición a la democracia se cimentó sobre el consenso para dejar la guerra definitivamente atrás.

 

Por cierto, hoy también hace 75 años que el Gobierno de Estados Unidos reconoció al régimen de Franco. Y 55 de la inauguración del símbolo por excelencia del franquismo, el todavía hoy polémico Valle de los Caídos.


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José Luis Ibáñez Salas nació en 1963 en Madrid. Se licenció en Filosofía y Letras y se especializó en Historia Moderna y Contemporánea. Editor e historiador, fue el responsable del área de Historia de la Enciclopedia multimedia Encarta, ha dirigido la colección Breve Historia para Nowtilus y ahora es promotor de nuevos proyectos en Sílex ediciones. Asimismo, dirige la revista digital Anatomía de la Historia y es editor de Santillana Educación y socio fundador de Punto de Vista Editores. Su último libro en Sílex ediciones es El franquismo.

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  • (no será publicado)

  1. gravatar José Luis Ibáñez Salas Responder
    abril 6th, 2014

    Creo que octubre del 34 no es la inflexión que habitualmente usan quienes justifican la decisión definitiva de levantarse contra las autoridades legítimas, es el aldabonazo para que quienes dudaban se decidieran en todo caso.

  2. gravatar cilantro Responder
    abril 6th, 2014

    España ya era un país de vencedores y vencidos a partir del 6 de octubre de 1934. Lo que se dilucidó desde esta fecha hasta el 1 de abril de 1939 es quiénes eran unos y otros.