El primer soldado en Francia el día D

Por . 6 junio, 2014 en Siglos XIX y XX
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6 de junio de 1944, “día D”, desembarco de Normandía; la “hora H” eran las 6:30 de la mañana, pero realmente la operación había comenzado unas horas antes. A las 00:00 de ese día un grupo de ciento ochenta y un hombres del ejército británico fueron enviados como avanzadilla a Francia para la toma y posterior protección de dos puentes. El más famoso de estos es el puente Pegasus, sobre el canal de Caen, que debe su nombre precisamente a Pegaso, el caballo volador, al cual llevaban representado las fuerzas aerotransportadas británicas en sus boinas rojas.

Por lo tanto, tomando la invasión de Normandía, el día D, en un modo amplio como el comienzo de la invasión del continente desde Reino Unido para combatir a los nazis, esta operación estaría englobada en el desembarco de Normandía. En esta operación de desembarco, cuyo nombre en clave era operación Overlord, más de ciento treinta mil soldados fueron enviados a Francia, y sorprendentemente sabemos el nombre del primero de ellos que pisó suelo francés en este “día D”. Bueno, siendo certeros, sabemos el nombre de los dos primeros soldados, aunque no cuál de ellos fue el primero. Como no podía ser de otra forma, fue un soldado de entre los destinados a tomar el puente de Caen.

Y lo más curioso es que también sabemos cómo tomaron tierra. Poco después de las 00:15 del 6 de junio, el primer planeador que transportaba a aquellos ciento ochenta y un soldados aterrizaba de forma un poco complicada, aunque en su objetivo. Como causa de este aterrizaje difícil, el planeador frenó tan bruscamente al tocar tierra que los soldados Wallwork y Ainsworth salieron volando a través del cristal delantero de la cabina del avión y dieron con sus huesos en tierra.

Por lo tanto, podemos concluir que uno de estos dos soldados fue el primero en pisar el continente como parte de la reconquista del mismo. Quedaron inconscientes por el golpe, pero el mérito ahí está. Detrás de ellos llegaron otros ciento treinta mil.

 

(este texto forma parte del libro del autor titulado Curistorias de la Segunda Guerra Mundial, publicado por Punto de Vista Editores)

 


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Nací en un pequeño pueblo de Salamanca, Vitigudino, en los últimos días del año 75 del siglo pasado. Llegó un momento en que comencé a escribir un blog, allá por comienzos de 2006, dedicado a la Historia. Concretamente a la parte más curiosa, llamativa, anecdótica y amena de la Historia. El blog comenzó a rodar y vuelvo a remitirme a la metáfora nívea de la que ya he hablado para explicar la evolución del mismo. Después de todos estos años, el blog, Curistoria (http://curistoria.blogspot.com) se ha hecho grande y de él han salido un par de libros recopilatorios de entradas, algunas charlas en colegios, proyectos editoriales... Suelo colaborar de manera habitual con algunos programas de radio (Onda Cero y Punto Radio), también en torno a las curistorias (¿acabará alguna vez esta palabra en la RAE?). He llevado a cabo un buen número de proyectos para editoriales y otras entidades culturales, en torno siempre a los libros, la Historia e Internet, o si se prefiere, el mundo digital.

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