Bécquer, ¡habrá poesía!

Por . 17 febrero, 2015 en Siglos XIX y XX
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El sevillano Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) es el máximo representante de una poesía que, agotada la explosión del lenguaje sonoro, brillante y excesivo, encuentra en el intimismo melancólico sus fuentes de creación. A ello contribuyen por un lado poetas, como el bilbaíno Antonio Trueba (El libro de los cantares, 1851), que “redescubren” la espontaneidad de la sencilla poesía popular y, por otro, la influencia de los lieder, poemas cortos y profundamente líricos del poeta alemán Heinrich Heine (1797-1856), traducidos por Gil y Carrasco o Eulogio Florentino Sanz (1822-1881) y leídos con delectación por el sevillano.

Mucho se ha discutido acerca la originalidad de su obra principal, las Rimas. En su momento fueron despreciadas por algunos. Núñez de Arce las calificó de “suspirillos germánicos”, pero la depuración que suponen las han elevado a las alturas del Parnaso. Salieron a la luz en 1871, aunque ha habido dificultades en cuanto a la fijación del texto definitivo. Generalmente se dividen según el tema. Unas se ocupan de la propia creación poética:

 

 

“Mientras la ciencia a descubrir no alcance

las fuentes de la vida,

Y en el mar o en el cielo haya un abismo

que al cálculo resista;

mientras la humanidad siempre avanzando,

no sepa a do camina;

mientras haya un misterio para el hombre,

¡habrá poesía!”

 

 

Otras, las más numerosas, del amor en sus diferentes procesos: desde el gozo por el enamoramiento hasta los celos o la inevitabilidad de la ruptura y el desamor:

 

 

“Tú eras el huracán y yo la alta

torre que desafía su poder:

¡tenías que estrellarte o que abatirme!…

¡No pudo ser!

[…] Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados

uno a arrollar, el otro a no ceder;

la senda estrecha, inevitable el choque…

¡No pudo ser!”

 

 

La poesía de Gustavo Adolfo Bécquer, “frágil, alada y fugitiva”, en palabras del escritor Azorín, se expresa en un estilo sencillo, pero solo en apariencia. Se inicia el camino hacia la poesía pura, libre de toda deturpación retórica.

Bécquer escribió asimismo un conjunto de Leyendas (1871) que siguen la estela romántica, aunque con un lenguaje más contenido, de una sensibilidad que no empaña la narración. Su obra toda sigue siendo leída en la actualidad.

 

 

Este texto forma parte de la obra del autor titulada Historia de la literatura española (en español), en edición en Punto de Vista Editores.


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Jesús Hurtado Bodelón (Ponferrada, 1964) es profesor de instituto de Lengua española y literatura, profesión a la que se dedica desde hace dieciocho años. Se licenció en Filología Española por la UNED (Sevilla), tras haber comenzado estudios en las universidades de Granada y León. Su experiencia laboral, sin embargo, comenzó en el mundo de la televisión, en Andalucía, siempre detrás de las cámaras, como operador, ayudante de realización, etc. Historia de la literatura española (en español) es su primera obra publicada.

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