Una brigada de hierro

Por . 16 mayo, 2016 en Siglos XIX y XX
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Hubo muchas brigadas de hierro, pero ninguna formación de combate llegó a ser tan famosa como la compuesta por el 2º, 6º y 7º de Wisconsin, el 19º de Indiana y el 24º de Míchigan. Hablamos, claro está, de la guerra de Secesión.

También conocidos como los gorras negras —tocaban su uniforme con el hardee, modelo 1858, en lugar del quepi usado por la mayoría de las unidades del Ejército federal— se hicieron famosos desde su primera aparición destacada en el campo de batalla, el 28 de agosto de 1862, en la segunda batalla del Bull Run.

Soldados del 19º de Indiana.

Soldados del 19º de Indiana.

Fue en esa misma batalla donde se ganó además su primer apodo, pues al tratarse de una brigada que se componía de unidades reclutadas en el Medio Oeste, se les denominaba en general como Brigada de Hierro del Oeste. Ocurrió cuando se encontraba bajo el mando del general de brigada John Gibbon (1827-1896).

Cuenta la leyenda que el apodo de brigada de hierro se lo ganó unos meses después, durante la batalla de la Montaña del Sur, un preludio a la de Antietam, en septiembre de 1862. Frente a la apurada línea de la Unión se encontraban los regimientos del famoso general confederado Muro de Piedra Jackson. El general Joseph Hooker (1814-1879) pidió a George B. McClellan (1826-1885), comandante supremo del Ejército del Potomac, suministros para sus hombres, pues habían abierto una brecha en las filas rebeldes. McClellan preguntó quiénes eran esos hombres y, al saber la denominación de su unidad, respondió: “En verdad, deben ser de hierro”.

No es más que una leyenda, pero sabemos que denominaciones así fueron muy frecuentes durante la guerra de Secesión. Por cierto, McClellan fue destituido después de Antietam y Hooker desoyó sus órdenes en el campo de batalla, pero la leyenda ya había comenzado, incluso les llamaron en alguna ocasión “los mejores soldados del mundo”.

La unidad comenzó a gestarse el 1 de octubre de 1861, con la llegada a la capital federal del 7º de Wisconsin. Se encuadró más tarde en una brigada con el 2º y el 6º del mismo Estado del Medio Oeste, y posteriormente el 19º de Indiana. Entonces, la unidad se encontraba bajo el mando del general de brigada Rufus King (1814-1876), que la organizó y mandó durante un periodo breve de tiempo, entre septiembre de 1861 y mayo de 1862.

El gobernador de Wisconsin durante la guerra, Alexander Randall (1819-1869), tenía la esperanza de ver la formación compuesta por hombres únicamente de Wisconsin, pero se incluyeron también hombres de Indiana, los del 19º.

Su bautismo de fuego —sin que todavía la unidad se compusiera de los regimientos que la hicieran famosa— se produjo durante la Campaña de la Península. En junio de 1862 se designó al III Cuerpo del general John Pope, del Ejército de Virginia, donde la estrategia ideada por George B. McClellan no dio sus frutos y produjo un estancamiento en las operaciones del frente del Este.

Después de King estuvo al mando el general John Gibbon, un oficial del Ejército regular oriundo de Carolina del Norte, que fue leal a la Unión. El 24º de Míchigan se unió a la brigada el 8 de octubre de 1862, poco antes de la batalla de Fredericksburg, que se desarrolló durante el mes de diciembre.

General Solomon Meredith

El general Solomon Meredith.

El 27 de febrero de 1863, la brigada, ahora bajo el mando del general de brigada Solomon Meredith (1810-1875), pasó a ser la 1ª Brigada, de la 1ª división, del I Cuerpo del Ejército del Potomac, una denominación que llenaba de orgullo a sus miembros, por ser “los primeros, de los primeros, de los primeros”.

Jugó un papel destacado, por su entrega y coraje, durante la famosa batalla de Gettysburg, los tres primeros días de julio de 1863. En el primer día de batalla tuvo que replegarse en el centro de la Unión cuando el general John Reynolds (1820-1863) cayó mortalmente herido en primera línea del frente por el disparo de un francotirador confederado en la batalla del bosque de Herbst.

Meredith replegó a sus hombres a la colina Seminary, a las afueras de Gettysburg. Los hombres del 11º de Carolina del Sur realizaron ataques devastadores en una maniobra de flanqueo y además sufrió un ataque frontal del 26º de Carolina del Norte. En pleno fragor de la batalla, el propio Meredith fue herido de gravedad en el cráneo y tuvo que realizar tareas administrativas el resto de la contienda.

Sin embargo, son recordados los cien hombres del 6º de Wisconsin por su famosa carga en la línea del ferrocarril, al noroeste de la ciudad, donde llegaron a capturar incluso la bandera del 2º de Mississippi y cientos de prisioneros rebeldes ese mismo día.

Durante la segunda jornada de la batalla soportó los ataques en Cup’s Hill, al sureste de Gettysburg, en pleno empuje de los regimientos confederados. Ya durante la famosa carga de Pickett, ocupó el ala derecha de la Unión, donde sufrieron menos reveses. Sin embargo, el coste humano fue muy alto.

La brigada del hierro, proporcionalmente, sufrió el mayor número de víctimas de cualquier brigada en la Guerra Civil estadounidense. Por ejemplo, el 61% (1.153 de 1.885 hombres) fueron bajas tan sólo en la batalla de Gettysburg.

Del mismo modo, el 2º de Wisconsin, que sufrió hasta un 77% de bajas en la misma batalla, sufrió la tasa más alta de bajas de toda la guerra; por detrás se situó el 24º de Míchigan, el último regimiento que se unió a la brigada de hierro.

El 24º de Míchigan perdió 397 de 496 soldados, una tasa de bajas del 80%. El 1º de Minnesota, tercero en esta sangrienta clasificación, en realidad sufrió el porcentaje de víctimas más alto de cualquier regimiento de la Unión en un solo combate de la Guerra Civil. Durante la batalla de Gettysburg perdió 216 de 262 hombres, un 82%.

Pero después de Gettysburg participó la brigada en otras batallas, como Mine Run, Overland y las campañas en torno a Richmond y el asedio de Petersburg, y los enfrentamientos finales de Appomattox, en abril de 1865. En junio de ese mismo año, al final de la contienda, las unidades de la brigada que lograron sobrevivir se separaron y se reasignaron al Ejército del Tennessee.


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Los capítulos de la Historia están plagados de héroes y antihéroes, de reyes y villanos, de conservadores y revolucionarios, de perdedores y ganadores, de desaires y tragedias, de sucesos extraordinarios y nimios, de avances y retrocesos… en definitiva, el gran libro de la vida, al que evidentemente siempre le quedan algunos capítulos por escribir. De ahí que publicara recientemente La guerra de Secesión, la guerra entre el Norte y el Sur, que tiene más de serial televisivo de la HBO que de un sangriento conflicto. Échenle un vistazo a mi web www.fernandomartinezhernandez.com

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