Ernest Bendriss

2 abr, 2012

Ernet Bendriss

“Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser”, nos dice Spinoza (Ética, parte tercera proposición VI).

Pues este “perseverar en su ser”, se traduce desde aquel in illo tempore de mi infancia en esta pasión por los libros, por el saber, y más precisamente por la Historia, la Filosofía y la Literatura.

Aquel primum movens de la necesidad de saber me llevó por múltiples sendas. Estudios de Filosofía y Letras y luego de Historia en la Universidad de Toulouse, programa de doctorado luego donde me especialicé en Historia Medieval, con particular interés en el mundo religioso, la historia de las mentalidades y la historia del pensamiento.

Otra senda, muy diferente del cursus universitario, me llevó a explorar los caminos de la espiritualidad y de la metafísica oriental, más precisamente de la India, donde descubrí en una estancia larga las Upanishads, el Advaita Vedanta y los Tantras. Desde entonces, sigo con ello…dimensión esta que constituye el núcleo más íntimo de lo que soy. Un historiador también tiene un mundo interior…

Dejé Francia hace años para establecerme en Madrid, ciudad que quiero mucho y dónde siempre me sentí cómo en “casa”. Debo añadir que siempre tuve una fascinación por España. Me la transmitió sin duda alguna mi abuelo y más tarde los hispanistas famosos de la Universidad de Toulouse, como Bartolomé Bennassar y otros que conocí en la Sorbona durante unos seminarios.

Estos últimos años tuve la oportunidad de publicar algunas obras, esencialmente sobre historia medieval de Francia, cosa que sin duda alguna alienta a uno a seguir indagando y trabajando en futuros proyectos.

Se me brindó la oportunidad de participar como colaborador en Anatomía de la Historia…Y aquí estoy. Aportando mi granito de arena a esta “disección del pasado-presente”.

“Rien ne semble vrai , qui ne puisse sembler faux” (Michel de Montaigne).

Mis queridos maestros