Estudié Historia, porque ya que me refugiaba en el pasado me parecía lo más honesto conmigo mismo. Me licencié en 1985 en Historia Antigua, con trabajo final sobre Alejandro Magno, quién si no, y en 1988 acabé la carrera de Periodismo, para combinar mi amor por la Historia en general y por Alejandro en particular, con mi vena gacetillera. Y en 1992 me doctoré en Historia del Periodismo, todo en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, mi alma máter, salvo un escarceo de dos años en la mormona universidad de Bringham Young, donde hice un máster en Comunicación. Cosas de la poca edad. He ejercido poco como historiador, fui profesor suplente, también en la Facultad de Ciencias de la Información, y más como periodista, casi doce años en diferentes medios, como la Agencia EFE y France Press, hasta que la vida me ha llevado a otros sectores profesionales tecnológicos, eso sí en la editorial Santillana, que el mejor gadget es un libro, pero cada vez más alejados de mi añorado siglo IV a.C. Por cierto, mis sitios en la Red son: Alejandro es dios y La frase del día.