Mi vocación por la medicina empezó desde muy pequeño. Quizás influido por una serie que hizo furor en la década de los 80, cuando tenía poco más de diez años: MASH. Mi otra vocación, la Historia, no tardó en aparecer y juntas fueron marcando un camino, al principio paralelo, pero que con el paso del tiempo se llegarían a encontrar. Y de este matrimonio de conveniencia nació mi pasión por la Historia de la medicina. Al correr de los años se añadiría la divulgación. De forma paralela, y sin solución de continuidad, llegaría la docencia universitaria. Y publicaciones como mi Breve historia de la medicina, para Nowtilus.